Mozartiana (II)
XIII
Oyó cantar un ruiseñor y nadie lo convencerá
que cantaría mejor, si lo hubiesen cegado.
Oyó cantar a un joven y nadie lo convencerá
que cantaría mejor, si lo hubiesen castrado.
Oyó cantar a una muchacha y nadie lo convencerá
que cantaría mejor si hubiese conocido el derecho de la pernada.
Lo que fue creado, aquí ha de amarse,
sin que uno siquiera toque al otro.
Y si en el mar dos navíos se estrellan contra ellos mismos,
no es por el odio del uno por el otro…
Trad. Ada Trzeciakowska
(Fuente: Ada lírica)
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