Hoy es noche Y en mi boca no hay tregua Comienza la oscura cacería
El diente de la oruga atraviesa y divide los cuerpos
Viste de sacrificio el salto de mis piernas animales
Y los jinetes ligeros del placer van hacia regiones de derrumbe
Pido a la enemiga que se distancie de las formas irreconocibles
Donde los naranjos del cielo se suiciden
Y lo inhumano de la muerte se establezca en territorio de claveles
Mi cintura artificial cambia de situación
Cambia de dueño Ahora se adormece como un reloj de arena en el fondo del submundo
Oh cómo oscurecen los quebrantos
Las sepulturas de riesgo
El desierto pudor y el corazón sudado de la lengua
Cómo entristece aquí en Ruanda la noche
El misterio de una espesura abierta
Deseo flores embetunadas de carmín sobre mi cama de tréboles
O lunas de violenta anemia apareciendo en mis palabras
Beber pacientemente el otoño vibrante del perdón
O besar a Dios con un grito de dulcísimo exterminio
Mi salvación del otro lado de la vida
Sobrevolada por las moscas del sueño
(Canciones para Ruanda – Colección elefante en el bazar, 1996)
(Fuente: Hugo Toscadaray)
No hay comentarios:
Publicar un comentario