domingo, 31 de marzo de 2024

Daniel Berrigan (Virginia, Minesota, Estados Unidos, 1921-Nueva York, 2016)

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de 1 persona

 

EN ALGUNA PARTE LA ECUACIÓN FALLA

 

entre lo perfecto
(lo invisible, dijo Platón)
y lo imperfecto
que viene hacia ti en la calle,
hedor y trapos y ojos enormes;
entre los alambrados huesos de los muertos
tartamudos, avergonzados
y el maravilloso espíritu lúcido
que mueve en los espacios del cuerpo
un pez arcoíris detrás de un cristal—
decídete. ¡O coincide!
 
 
________________________
en "And the Risen Bread. Selected Poems 1957-1997", John Dear, ed., Fordham University Press, Nueva York, 1998. Versión de Jonio González. En la imagen, Daniel Berrigan (Virginia, Minesota, Estados Unidos, 1921-Nueva York, 2016 / Pastoral)
 
 

SOMEWHERE THE EQUATION BREAKS DOWN

 

between the perfect
(invisible, Plato said)
and the imperfect
that comes at you on the street,
stench and cloth and fried eyes;
between the wired bones of the dead
stuttering, shamed
and the marvelous lucid spirit
that moves in the body’s spaces
a rainbow fish behind glass—
decide. O coincide!

 

(Fuente: Jonio González)

Zuhair Abu Shayeb (Amman, Jordania, 1958)

 

«Mártir»

Versión de Juan Carlos Villavicencio




 
 
Lo encontraron
luminoso, verde, en el campo.
Cuando levantaron sus manos
la hierba debajo de ellas se había convertido en corazones.

Se dice:
tallos de trigo florecían bajo sus mangas.
Se dice:
los pájaros llevaban su sangre
a sus queridos primos.
Él regresará
florecido de volcanes,
y llenará de nuevo los pechos de su madre.
Cuando lo encontraron verde como la luz
lo envolvieron con capullos de rosas,
extendieron el cielo para recostarlo
e hicieron del sol su almohada.
 
 
(Fuente: Descontexto)





 

Víctor Coral (Lima, Perú, 1968)

 

𝙧𝙚í𝙧 𝙚𝙣 𝙡𝙖 𝙣𝙤𝙘𝙝𝙚 𝙨𝙤𝙡𝙚𝙖𝙙𝙖
𝙙𝙚𝙡 𝙫𝙞𝙜𝙤𝙧𝙤𝙨𝙤 𝙥𝙖𝙧𝙩𝙞𝙘𝙞𝙥𝙞𝙤
𝘼. 𝙋𝙞𝙯𝙖𝙧𝙣𝙞𝙠.
 
Sido el suave sonido,
cocido cielo de celo;
asido el tiempo todo,
dormido tono de ser:
 
Y ya vencida la noche
hacha fruncida la roe:
de luz de alba nacida,
de morada malva fría.
 
¿Quién, reluciente, va
por ese sendero vivo?
 
Brillo caminado, fresco
viento fluido… el ritmo
de nuevo día impuesto:
¡brillante visión nacida!
 
 
(Fuente: Lab De Poesía)

 

Elsa Grave (Norra Vram, Suecia, 1918-Laholm, Suecia, 2003)

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de 1 persona

 

DURO ES EL HOMBRE...

 

Duro es el hombre
que aguanta su propia vida
y su propia muerte
Duro es el hombre
que nunca llega al límite
de lo insoportable
 
Lo repugnante
nunca basta para su asco
la muerte no basta
para que deje de matar
Grande es el hombre
y cruel en su fuerza
para soportar su propia vida
 
 
_________________________
trad. del sueco, Francisco J. Uriz en "Poesía nórdica", Ediciones de la Torre, Madrid, 1999. En la imagen, Elsa Grave (Norra Vram, Suecia, 1918-Laholm, Suecia, 2003 / Fagersta Postem)
 
 
(Fuente: Jonio González)

 

Leonor de la Cueva y Silva (España, 1611-1705)

 

"Soneto a Floris"

 


 
 
Ausente estoy de tus divinos ojos;
en fin, ausente y lleno de desvelos:
si al ausencia cruel siguen los celos,
confieso, Floris, que me dan enojos.

¡Ay! ¡Quién gozara de tus rayos rojos
sin tantos sobresaltos ni desvelos,
pues mientras duran los nublosos velos
he de tener la rienda a mis antojos!

¿Cuándo se ha de acabar, Floris divina,
la rigurosa pena de no verte
y el cobarde temor de tu mudanza?

Que aunque eres en firmeza peregrina,
vive mi amor dudoso de perderte,
aunque más le sustenta la esperanza.
 
 

Leonor de la Cueva y Silva, incluido en Las primeras poetisas en lengua castellana  (Ediciones Siruela, Madrid, 2016, ed. de Clara Janés).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras)

 

George Oppen (EEUU, 1908 - 1984)

 

Puede ser una imagen en blanco y negro de 1 persona

 

Salmo

 

                                            veritas sequitur…



En la belleza mínima del bosque,

los ciervos se recuestan

¡Están ahí!


                                    Sus ojos

sin esfuerzo, los labios

suaves hocican y los dientes

minúsculos y ajenos

mordisquean la hierba


                                    Las raíces

cuelgan de la boca,

desparramando tierra

en el extraño bosque.

Son quienes son.


                                             Sus senderos

abiertos por los dientes por los campos,

las hojas que les hacen sombra

cuelgan en las distancias

del sol


                  Los sustantivos más pequeños

proclaman su fe en ésto, que les causa

sobresalto a los ciervos, y hace que miren fijo.

 

 

  Traducción de Ezequiel Zaidenwerg




sábado, 30 de marzo de 2024

Lena Retamoso Urbano (Lima, Perú, 1978)

 


LENA RETAMOSO URBANO


De
BLANCO ES EL SUEÑO DE LA NOCHE
Lima: Hipocampo editores, 2008

 

BLANCO ES EL SUEÑO DE LA NOCHE

 

blanco es el sueño de la noche que ruge apenas cierras los ojos

oculto

gesto de flor antes de nacer

 

la noche se recuesta en el colmillo de una luz prodigiosa  

aspira el corazón de su viaje interminable

sueña el aliento que el aire desconoce

 

blanca la piel que descubre al horizonte abandonarse en sus contornos

blanco el grito de Narciso frente al espejo

blanco el día en que tu cuerpo

hace de mis espinas un racimo de flores

blanco el deseo que al amante su voluntad lacera

blanca su irnpaciencia de ola tras ola

blanca la distancia entre la tierra

y los magos que pueblan el cansancio de sus pies en el cielo

blanca la sed que en sus labios

el mar infatigablemente desposa

blanco el recuerdo ondulante de un pez dormido

enamorado de la arena que cerca su muerte

blanco el silencio que el hombre confunde con su voz

blanca la tarde en que camino para olvidar que te encuentro

y que en el aire los besos son sepulcros alegres

blanca la noche en que recuerdo

tus manos venir como sedas vertiginosas

e lago avanza hacia la luz
su cuerpo oscurece
mi voz es crepúsculo em la hemandad de sus aguas
árboles desnudos estampam
la huida de tu cuerpo

 

 

ME MIRÉ COMO NARCISO

 

ne miré como Narciso y me hundí en el reflejo de mi propia voz

hocce del amor un sonido para no morir solo

 

Eco me seguía a la distancia porque se asustaba de mi rostro

ella solo quería ser la caverna donde mi palabra descansara

 

Narciso despertaba en su boca

deseando que el mundo abandonara sus labios

corría esperando que su lengua se extinguiera

mientras Eco purificaba su sangre

en el habla incomprensible de su amado

 

mi voz ya no resucita clamores ancestrales

las hojas blancas no me hospedan como grutas

 

Narciso se llevó la última palabra, la única

todas las palabras que inventó

y se vio

 

Narciso envuelto en Eco

ELco consumiéndose en Narciso

 

esta es la historia de las piedras

 

 

PUERTAS

 

las palabras solo saben estar solas
y nosotros,
adentro

 

(Fuente: Antonio Miranda.com.br)