SIMULACRO DE OTOÑO
.
Tributo a O. Henry
Es otoño en la ciudad que habito
y al viejo árbol de mi casa
le queda una sola hoja.
Cuando ella caiga, moriré.
Me apropié de esta idea
–debo reconocerlo–
mientras pensaba en O. Henry.
(¡Cómo...! ¿No leyeron
“La última hoja”, todavía?)
También yo soy un viejo árbol
despojado de hojas;
también yo estoy cursando
mis días otoñales.
Afuera, aferrada a su rama,
la hoja aún resiste, orgullosa,
al viento y al granizo.
De igual modo, yo resisto en mi cuarto,
escribiendo versos.
Cuando pase el otoño
–cumplida su consigna–,
la hoja habrá caído sin reparo alguno.
Yo, finalmente, habré escrito
mi último poema.
© César Cantoni
No hay comentarios:
Publicar un comentario