escóndanme como a monedas viejas, como a fotos de aniversario
o de infancia.
qué amor puede tener una llave escondida por una puerta
cualquiera.
Cúbranme con algo tan espeso como la tierra,
cúbranme de sueño y alejamiento, escóndanme
como al cuerpo de una desgracia, guárdenme
de este tiempo inútil que no aprovecho,
esperen que crezca mi corazón y que las sombras
le enseñen la fuerza y la humedad de la luz,
el paraíso indecible de estos días.
Terminar con este sueño de estar falsamente despierto,
de caminar dormido,
desperdiciando el tiempo fugaz.
Conocer la última rama de la familia,
para pronunciar sus nombres como si se tratara de gentes
de otro país,
y estar bajo su techo como bajo un hermoso sombrero
de tierra.
Revolotear como una enamorada
mariposa ciega,
alrededor de una persona,
cualquiera sea ella,
pues toda persona es una lámpara poderosa
que llena las paredes de imágenes,
Y ver al fondo del hueco
un tesoro,
monedas, algunas balas, cabellos
de recuerdo,
en la penumbra del sótano de una vieja casona,
cosas que hagan volar
el pensamiento…
Y la presencia del cráneo misterioso.
Y al final pediría un poco de magia
para atravesar una delgada pared,
el tabique de cartón que me esconde la imagen
de algún desconocido
a quien necesito conocer…
(Fuente: Gperegino Navarro Irízar)
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