Me apresuro a cerrar todas las ventanas hasta
que llego a la ventana grande, a través de la cual
veo cómo el viento tira sin piedad de la hierba
y los árboles, sacudiendo sus ramas en todas direcciones,
mientras las hojas tiemblan y se retuercen de un lado
a otro, casi arrancándose a medida que el viento juega
viciosamente con ellas. Y las plantas simplemente
no se resisten. Se rinden a su fragilidad, a que el viento
haga lo que quiera con ellas, jugueteando con sus hojas,
pasando entre sus ramas, penetrando en sus ramas...
En Minor details
(Fuente: Somari Colectivo Literario)
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