martes, 9 de marzo de 2021

Marita Troiano (Chincha, Ica, Perú, 1953)

 

 

LINGUÍSTICA

  

Como adverbio de modo

A prisa o lentamente

Voy a saciar ganas insomnes de hace tiempo

Desde mi antiguo pretérito perfecto

Cuando soñaba que sin abreviaturas

y en lengua castellana te lamería entero

A trote lento o en franca cabalgata

De los pies a la cabeza

En conjunción copulativa

Mitad poética mitad metalinguística

Misma canina

Consonántica con tu verbo sustantivo

Con pronombres numerales en mi esencial lamida

En compuesto y descompuesto predicado

Eternamente retenido en mis papilas

Irreflexivo el verbo

Intransitivo por siempre entre mis labios

Y a mitad de la tarde        sellar tus poros

Regalarte otra piel

Que sustantivo en mí tú crezcas    consonante

Mientras sigo en mi afán por recorrer

de modo imperativo y con insubordinación tus jerarquías

En vocales abiertas o en diptongos

Por obsesión retórica

Capricho posesivo

Perjuro en indicativo                       

 

O simplemente

por ampulosidad de la Real Academia de mi Lengua.

 

 

De: SECRETO A VECES  - Carpe Diem,  Lima, 2003

 


EL RETORNO DE LI TAI PO A SU ALDEA BAJO LA LUNA LLENA

 

                                                                                              En medio del viento y de la nieve

                                                                                                             De noche alguien vuelve a casa

                                                                                                                               LIU CHANG CHING  (…/ 786 a.C.)

 

Aquella vez 

 Li Po trajo su propia vida en las espaldas

Modeladas cóncavas   Gastadas de tanto andar

Aquella vez

Reencontró su peregrina vida al descubierto

en el oscuro de la cerradura      en un odre de vino

en el pájaro de alas dormidas oculto en los hibiscos

 

Transcurría lentísimo el otoño

Muy tibia era la cadencia de indeclinables días

Y Li Po   firme en la senda  

fibra y gesto inalterables era

Serpenteando nostalgias

Deshaciendo recuerdos de espadas mandarinas

y evocaciones de oro en labrada orfebrería

de cárdenos amoríos a la orilla del mar

 

Paciente   sacudió entonces túnica del viento frío

De alquimias del corrompido verso   del dorado error de la codicia

Así   bajo la luna llena va

Persiguiendo nubes y agua clara

Atento al silbo de bambúes que lo guían a casa

Donde se duerme

Donde se sueña

Donde se muere jamás

 

Ha recobrado el zumo   las creencias

La escarlata memoria de la Pagoda de la Grúa Amarilla

Nada lo ofende ya    Nada lo tienta

Va embriagado de marea de verdad

E ingresa en un descolorido puerto que

se anuncia en redes y recias manos de viejos lobos de mar

El poeta va escarbando la brisa con las uñas crecidas

Buscando la ermitaña paz de lotos en la arena

Y es tupida su barba    oscura aún su frondosa cabellera

Sus manos     con el musgo confidencian

Conversa con zorros de la noche y conoce pensamientos

del meridiano pino  

Pues Li Po vive alianzas con la naturaleza

mientras sueña elevado en el eco del laúd

en los surcos de arroz    en el húmedo pelaje de caballos

en la indescifrable enredadera o entre la voz de flautas

cerca del predicado azul de indefinida línea

 

Brilla más que la luna su sombrero

Ilumina más que una antorcha su sonrisa

Por allí  

por el camino viene Li Tai Po bañado en rojo y poesía

Ascendiendo por el rugoso valle donde habita

una montaña grande entre dos ríos con mil peces dorados

en sus aguas tranquilas con riveras de jade y melancólica garúa

 

Florecerá la plaza con su arribo

Aldea lucirá rostro de fiesta

Campana de polvoriento templo tañerá

revoloteando versos que dicen del solitario vuelo

en un ayer con climas raros e indefinibles lunas

de esa región salvaje que Li Po visitara

con el cuerpo y el alma teñidos de pasión infinita

El poeta abandonó la estepa y la blasfemia repetida

El tenebroso bosque envuelto en sombras

La escarcha doliente de sus ojos

Las nubes suspendidas

Forjado a fuego y llanto olvida ya vieja marinería

de los mares del sur     dejando atrás mundanos ornamentos

que incesantes lamían sus sienes con ortigas

 

Ahora   con paso firme se dirige a la brillante pagoda

La de sus padres   la del embrión primario

Todo tao   desenredado   reconciliado con la brisa

castigando al oeste carnicero que cinceló tristezas

en su alma vagabunda

 

Y desde los juncales

En el confín del mundo

Regresa Li Tai Po regocijado a su infantil aldea

La de radiante sol y nubes blancas

La de brillante luna y sombras quietas

Trae la espalda cargada de versos con su vida

para leer al pueblo de hace tiempo al pie de la montaña

mientras descienden otorgados

piadosos crisantemos y flores de duraznos

cerca de sus sandalias.

 

De: La Historia según la poesía. Carpe Diem Editora, 2005


 

 

(Fuente: Angeles de papel)

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