viernes, 13 de marzo de 2026

Romero Kio Saracho (Río Negro, Argentina)

 

 

Como grietas en el aire. 

 

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Cuando llegué a esta ciudad
tomé el hábito de caminar por las playas vacías
como hacía en la mía a orillas del mar.
.
Entre el viento de la costa del lago
una tarde encontré una piedra abierta.
Sus partes
estaban ahí, cerca.
Las junté.
No faltaba ninguna pieza.
Todas calzaban. Y perfectamente.
.
Empecé a ir a la playa a buscar piedras abiertas.
Las ubicaba en mi casa en el lugar adecuado para cada una.
No eran mágicas.
No eran brillantes.
Eso mismo
las hacía atractivas.
Quienes las agarraban de estantes o mesas
se sorprendían al verlas abrirse en sus manos.
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Yo las miraba estando a solas.
Me gustaba percibir que en el espacio que nos separaba
algo nos unía como grietas en el aire.
Me gustaba saber que sus diseños íntimos, sus líneas de quiebre estaban unidos.
Rotundamente.
Sin falla.
.
Este invierno volví a caminar por las playas.
Volví a encontrarlas después de cuarenta años.
Ellas me recordaron la convivencia con aquellas piedras tan amables. Aquellas piedras
que hacían mundo conmigo.
Un mundo confiable. Un mundo.
Destruido.
Entero.
Un mundo hecho
de la fusión irrepetible y reiterada de sus propias partes.
Ellas me recordaron la antigua atmósfera producida en mi casa.
El espacio atravesado por grietas en el aire.
Ellas me mostraron que es posible estar partido.
Y completo.
Después de cuarenta años las piedras volvían.
Y me daban un mensaje.
Aquí nos quedamos. Decían.
No nos lleves.
Decían.
Ya no hace falta. 
 
*
RKS -septiembre 2023 - Furi.
 

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