CHRISTIAN RINCÓN EN REVOLUCIONES LENTAS
IRSE YENDO
una vez dejé caer un lápiz
y tardé un año en recuperar las líneas
en mil novecientos noventa y ocho
mi abuelo compró un Renault cuatro
que andaba cien metros cada putazo y cuando se le apagaba
en medio de la vereda
él me dejaba adentro mientras empujaba
y yo cerraba los ojos
y aguantaba el aire hasta que el carro prendía
y mi abuelo prendía y el camino prendía
en dos mil cinco me enamoré de Laura
pero Laura siempre estaba triste
y me dejé crecer el cabello
me vieron pálido
y yo lo único que quería era hablar con alguien
de la inconveniencia del lunes
el calentamiento global
todas esas personas que nacieron en el dos mil siete
pero Laura se fue para dejar de irse y el día del entierro
yo me corté el pelo y no tuve la oscura necesidad
de una pregunta
en el dos mil doce cambié de carrera tres veces
porque pensaba que cocinar era lo que yo quería
y se me quemó el arroz
y luego comencé a creer en la poesía
como un fenómeno sobrenatural
pero se me siguió quemando el arroz
y de alguna manera
ya no tenía ollas
lo mejor era no volver a hacer arroz
y escribir solo en caso de emergencia
Christian Rincón
Revoluciones lentas
Ediciones Liliputienses
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

No hay comentarios:
Publicar un comentario