jueves, 19 de marzo de 2026

Israel Nicasio (Ciudad de México, 1987)

 

 

 

Camino bajo el sol.
En la cancha hay un conejo herido;
 
pienso en un conejo ciego,
conejo errante,
que intenta huir del cazador.
 
Le pregunto su nombre.
No me responde.
No hablo la lengua de los conejos
ni contengo el calor de las madrigueras.
Tomo al animal inmóvil,
lo sostengo entre mis manos.
 
Los demás jugadores se aproximan,
me miran curiosos,
inquisitivos.
 
El cuello del conejo truena como
los tamarindos en medio del jardín de mi casa
cuando los piso.
El cuerpo del conejo se cae
como un pedazo de tela entre mis manos.
 
Nosotros los hombres
hemos aprendido a matar cualquier
muestra de debilidad
que sostenga nuestro cuerpo
por dentro o por fuera.
 
Hoy el entrenador toca mi hombro,
sonríe como si me hubiera regalado el mundo.
Ha dicho que debo
marcar el ritmo del calentamiento
 
 
 
(Fuente: Larvaria) 

 

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