miércoles, 18 de marzo de 2026

Romero Kio Saracho (Río Negro)

 

 

Actualidad.



La maldición del signo
su pequeño lavaje
cerebral
es el carácter que se dejó ir
como una nutria
brotando
del río
 
¿Por qué te me injertás
de ese modo?
¿Por qué no te abrís entre mis papeles mentales, por qué
no te vas derramando en ellos
como deltas o nociones de deltas
con tu boca ampliada
variando en tus significados?
¿Por qué no te volvés ecuestre entonces y me encadenás al rio
del que brota la nutria, ahora/ que sé decir
y no hay
primavera?
 
Por qué no te calzás en la vanalidad de mi pintura
rupestre, no
abolida, no
vendada, tal vez
siniestra como un hueso fuera
de su carne. ¿Por qué
no venís ahora, me enfrentás
y me mirás con aires delictivos o deliciosos?
¿Por qué
no aspirás a darte cuenta
que me rondás como un anillo
y me ahogás en tu selva
temperamental?
 
Dejame hablarte ahora
pantalla de los tiempos
casualidad
modo recto.
Dejame decirte
vas cayendo por hules floreados
tus vinos ya son agrias manzanas
vírgenes manzanas
tu parte lateral se odia en si misma
encallada
como bandadas de mejillones a la piedra
en orillas
marinas
dejame decirte algo
ahora
que no venis
a la cita
maldición del signo:
 
hiciste de mi
una semántica
un cargamento de pasto aún viviente
un tramo
de tu decisión
y las calderas de mi mente
se encendieron en tu fósforo
dejàme
permitìme
agregar
aún
algo más
ahora
que no venís:
sinceramente
soy yo
quien te abre
 
                      te descomponés como el durazno en la alacena azul
                      te nacen crestas
                      blandas
                      carnales
                      rojas
                      en la punta
                      de los dedos.
 
Maldición del signo
llegó para nosotrxs
el momento por el cual esperé
o viví
tal vez toda
mi vida:
decirte que ya
no te salvo.
 
*
ms - 2013 - De La rutina de las flores (no editado).
 

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