domingo, 15 de marzo de 2026

María Belén Aguirre (Tucumán, 1977)

 

 

 

 

 
Zamba para olvidar
 


Cuando mi padre murió
mi madre nos suministró
varias dosis de alplazolam.
De esa manera pudimos
durante muchas semanas
emular al dormido.
Era lindo no estar.
Era lindo no soñar.
Era lindo no saber
si era de noche o de día.
Era lindo que todo
diera exactamente
lo mismo.
*
Cuando me desperté
por primera vez
salí al patio
y a media voz
canté
una zamba
que no sabía
que sabía.
Una
que él solía
especialmente
cantar cuando
estaba
ebrio.
Ahí supe
que hay cosas
que uno
aprende mejor
cuando nadie
se las enseña.
 
2016
 

(Fuente: Alicia Silva Rey) 

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