domingo, 15 de marzo de 2026

Julia Wong (Chepén, La Libertad, 10 de mayo de 1965 - Lima, 13 de marzo del 2024)

 

 

 

 

Profanación 
 
.

Cuando fuimos niños
Pudimos subir hasta la guaca y mirar el fondo sin asustarnos
El sinsabor del aire seco sabía ser compañero y traidor. Siempre van juntos. No lo olvides.
Sabíamos que no podíamos permanecer en ese estado de contemplación .
Subimos las peñas
y matamos algunas lagartijas
Callamos mientras escuchábamos un llanto casi inaudible
Callamos mientras pelamos fruta
Escupimos un poco de manzana vieja.
No pensamos que había más allá de las paredes de adobe.
Escribimos con saliva en el suelo de tierra.
Nuestro cuerpos en edad de nutrición eran flexibles
y pretendían empinarse.
Éramos pretenciosos frente a la Acequia de Pacanga y al algarrobo.
Ronald era un chico alto y muy , muy indio
El más indio de la clase. Cuando sonreía parecía que las garzas venían a su carpeta.
Y salían de su boca.
La chacra te hace puente y amigo de todos. En mi colegio había algo de eso, de hacernos a todos garzas.
Después vinieron otras palabras. Esa honda vergüenza por vivir en la calle Lima, o ser hija de chinos.
(O comprarse una blusa en la tienda Maruy).Pero siempre sentí que Ronald y yo hablábamos con las garzas.
Después que entramos a la guaca y rompimos las vasijas viejas supimos que ya nada sería lo mismo
El ritual de sentarnos al sol y meter las chaquiras en pomitos viejos llenos de aceite.
Compartimos una piedra, compartimos la luz marrón del desierto,
ese cuento de los extraterrestres posándose glorioso en la falda del cerro.
Hablamos muchas cosas sin sentido, solo queríamos saber que podíamos hilvanaban las palabras una tras otra, una tras otra como un collar de chaquiras
y también nos preguntamos si nos podíamos hilvanar los tres, tan diferentes de todos los demás chicos, tan indios, tan chinos, tan negros, pero tan poco creyentes.
Ese misterio de poder estar allí, los tres en silencio y luego escuchar decir cosas que nunca recordaríamos
Es lo único que nos conmueve año a año y nos pide mirar los pomitos con aceite, las chaquiras raquíticas sobreviviendo al tiempo.
Cuando rompimos la vasija, nos agarramos de la mano.
Uno de nosotros dijo,
-Dios no existe-
Yo te dije que moriríamos de algo terrible,
que pronunciamos algo que estaba prohibido en la montaña.
Daniel susurró que tendríamos que cantar toda la vida para sobrevivir los tres juntos
y Lito dijo que él se dedicaría a hacer dinero limpio para protegernos.
Esa fue la última vez que nos vieron.
Luego Ronald se elevó como las garzas y yo me quedé mirando la carpeta vacía.
.
 
 
Julia Margarita Wong Kcomt fue una poeta peruana 🇵🇪


(Fuente: Grover González Gallardo Poesía)

No hay comentarios:

Publicar un comentario