Liberté… Égalité… Fraternité…
(Soneto lunfardo)
Cuando la Liberté se cortó sola
La Egalité yiró por la banquina…
Pobre mina amurada, que en la esquina,
Fraternité bancó, de puro piola…
Trayendo su armonía y su farola
de iluminar marotes que en la ruina;
De la tendencia grela que adoctrina,
dejando lo esencial cuando enarbola
caprichos que descartan la Hermandad.
Al fin la Libertad se vuelve loca,
y la Igualdad galgueando se trastoca…
Entonces no hay lugar en la ciudad,
en donde la parola tenga peso…
¡Y cada cual pelea por su hueso!
No hay comentarios:
Publicar un comentario