EUROPA
Todas las prisiones del mundo están construidas con las piedras
que cayeron sobre Jesucristo.
Y las manos de los ricos continúan haciéndolo,
así que no pueden dar ni la menor limosna.
Crece, pues, una cárcel tras otra
y casi todos estamos presos en ellas
y perecemos en ellas como si Dios mismo deseara
estar en nosotros tan sólo sin nosotros...
(Traduccion
de Josef Forbelsky)
Barral Editores, Ediciones de Bolsillo. Barcelona, 1970.
(Fuente: Contracorrientes)
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