miércoles, 29 de septiembre de 2021

Edgar Lee Masters (EEUU, 1868 - 1950)

 

Minerva Jones

 

Yo soy Minerva, la poetisa del pueblo,
ridiculizada, abucheada por los Yahoos de la calle
a causa de mi cuerpo macizo, mi bizquera, mi caminar ondulante,
y más todavía cuando “Butch” Weldy
me atrapó después de una brutal cacería.
Me abandonó a mi destino con el doctor Meyers;
y me hundí en la muerte, entumeciéndome desde los pies hacia arriba,
como quien se va adentrando cada vez más y más en una corriente de hielo.
¿Irá alguien hasta el diario del pueblo
para reunir en un libro los versos que escribí?
¡Estaba tan sedienta de amor!
¡Estaba tan hambrienta de vida!

Minerva Jones

 

I am Minerva, the village poetess,
Hooted at, jeered at by the Yahoos of the street
For my heavy body, cock-eye, and rolling walk,
And all the more when “Butch” Weldy
Captured me after a brutal hunt.
He left me to my fate with Doctor Meyers;
And I sank into death, growing numb from the feet up,
Like one stepping deeper and deeper into a stream of ice.
Will some one go to the village newspaper,
And gather into a book the verses I wrote?—
I thirsted so for love
I hungered so for life!

 

Extraído de Edgar Lee Masters, Spoon River Anthology (1915) | Traducción de Cristian Ton (Buenos Aires, 1980)| Buenos Aires Poetry, 2021.

 


Poesía Estados Unidos | Buenos Aires Poetry, 2021


Marianne Moore (EEUU, 1887 - 1972)

 

La poesía



Sí, a mi también me disgusta: hay cosas importantes más allá
de toda esa tramoya.
Leyéndola, no obstante, con perfecto desprecio, uno descubre en
ella, después de todo, algún espacio para lo genuino.
Manos capaces de agarrar, ojos que pueden dilatarse, cabellos que se erizan
si es preciso, esas cosas son importantes, no porque
 
las imponga una enunciación grandilocuente sino porque son
útiles. Cuando eso deriva hacia lo ininteligible,
lo mismo puede ser dicho con respecto a nosotros, que
no admiramos aquello
que no podemos entender: el murciélago
colgando hacia abajo o en procura de algo
 
para comer, el empuje del elefante, la rodada de un caballo salvaje, un
lobo infatigable bajo un árbol, el critico impertérrito sacudiendo su piel como un caballo
picado por una pulga, el fanático del beisbol, el estadístico.
Ni es válido
discriminar los “papeles comerciales
y libros escolares”; todos esos fenómenos son importantes. Sin embargo, hay una distinción que
 
podemos hacer: cuando esto es expresado por poetas mediocres, el
resultado no es poesía,
hasta que nuestros poetas no sepan ser
“literalistas de la imaginación” por encima
de la insolencia y la trivialidad y puedan presentar a
 
examen “jardines imaginarios cuyos sapos sean reales”
no tendremos poesía.
Mientras tanto, si por un lado reclamás
la materia prima poética en toda su crudeza,
y por otro lado lo genuino, quiere decir que estás interesado en la poesía.

 

      Versión: Isaías Garde

 

 

(Fuente: Basta de texto) 

Donato Ndongo Bidyogo (Guinea Ecuatorial, 1950)

 





 
CÁNTICO
 

Yo no quiero ser poeta
para cantar a África.
Yo no quiero ser poeta
para glosar lo negro.
Yo no quiero ser poeta así.
 
El poeta no es cantor de bellezas.
El poeta no luce la brillante piel negra.
El poeta, este poeta no tiene voz
para andares ondulantes de hermosas damas
de pelos rizados y caderas redondas.
 
El poeta llora su tierra
inmensa y pequeña
dura y frágil
luminosa y oscura
rica y pobre.
 
Este poeta tiene su mano atada
a las cadenas que atan a su gente.
Este poeta no siente nostalgia
de glorias pasadas.
Yo no canto al sexo exultante
que huele a jardín de rosas.
Yo no adoro labios gruesos
que saben a mango fresco.
 
Yo no pienso en la mujer encorvada
bajo su cesto cargado de leña
con un niño chupando la teta vacía.
 
Yo describo la triste historia
de un mundo poblado de blancos
negros
rojos y
amarillos
que saltan de charca en charca
sin hablarse ni mirarse.
 
El poeta llora a los muertos
que matan manos negras
en nombre de la Negritud.
Yo canto con mi pueblo
una vida pasada bajo el cacaotero
para que ellos merienden cho-co-la-te.
 
Si su pueblo está triste,
el poeta está triste.
Yo no soy poeta por voluntad divina.
El poeta es poeta por voluntad humana.
 
Yo no quiero la poesía
que solo deleita los oídos de los poetas.
Yo no quiero la poesía
que se lee en noches de vino tinto
y mujeres embelesadas.
 
Poesía, sí.
Poetas, sí.
Pero que sepan lo que es el hombre
y por qué sufre el hombre
 
y por qué gime el hombre.
 
 
 
(Fuente: www.elcuriosoimpertinente.com / Vía

Iñigo Larroque Aranguren / Vía Anay Sala)

 
 

 

Héctor Giuliano (Piamonte, Italia, 1947 / Reside en San Juan, Argentina)

 

 

PARTE DIARIO
 

Buenos días.
 
Como el mundo
o mejor dicho
estas apariencias,
estos sólidos diamantes,
que nos rodean
o que creamos
por simple aburrimiento
o jactancia,
por encumbrada soberbia
o ramito cosechado
por ahí,
o por tanto cuanto,
cuyo origen
es enigma
y ladrillo bien asentado
pero que nunca será pared,
aunque la haya,
como este conjunto
millonésimo de obviedades
- y las que cada uno agrega
como "experiencia" propia-,
no pasa de ser
un yacimiento histórico
tan falible,
tan peligroso como
en supuesto destructivo,
apenas pronóstico temporal,
que se pierde, se renueva,
achina los ojos y se las manda,
y las ¿multiplicidades, diferencias,
transfiguraciones y devenires?:
objetos sin llegar a cabales;
burradas que otorgan
¿datos empíricos, quimeras,
cenicientas, parques temáticos?;
en fin,
dale que va,
nos engarramos, desencantamos,
apelamos a las más diversasn
ocurrencias y delirios,
refunfuñamos, gruñimos,
y a golpes y caricias
nos queremos apropiar
de una cruel y dominante
concepción física,
planta carnívora,
bichito de luz,
botón sin ojal.
 
Buenos días.
 
A nadie servirán
estas palabras,
estos menjunjes
de primeras a últimas,
sino para reforzar
las mismas dudas
o acentuarlas,
o volatilizarlas,
o escriba lo que
crea conveniente
ahora,
y siempre, pero siempre,
nos fortificaremos
en posturas inmodificables,
chiqueros, cajas mamuscas,
ejercicios de poder,
para fingir una vida, no más,
para tomar la pildorita
que haga de este caos
o sistemas o estrella fija,
una excusa, una biblia,
un manifiesto, un líder,
un voto, un arma,
una extraña libertad
con grilletes de creérsela,
un maní de cábala,
o una moneda,
y cualquier serie de cosas,
inacabable,
¿extravagante o sensata?,
y totalmente falsa,
desconcertante,
pedigüeña,
naciente/muriente,
de nuestros huesos y carbonos
en negra vestidura,
métricas, trenes o basurales,
etcétera,
serán
excusa tosca,
sangrienta y cruel,
perenne boca de odio
y gusano venidero. 
 
Buenos días.
 
Bebo el té de kombucha,
desintoxicante y tibio,
me calzo el AK-47,
cien balas,
la cantimplora con anfetaminas,
y voy a yoga
mientras pueda pagar.
 
 
 

-Inédito-

 

Philip Larkin (Reino Unido, 1922 - 1985)

 

Homenaje para un gobierno 

 

El año que viene vamos a traer todos nuestros soldados a casa
Por falta de presupuesto, y está bien.
Los lugares que protegían, o mantenían en orden,
Deberán resguardarse a sí mismos, mantenerse en orden.
Necesitamos los recursos para nosotros en casa
En vez de estar trabajando. Y eso está bien.

Es difícil establecer quién quiso que así sucediese,
Pero una vez que ha sido decidido, ya a nadie le importa.
Esos lugares son muy apartados, no están aquí
Lo cual está bien, y según lo que escuchamos
Los soldados allá solo provocaban inconvenientes.
El año que viene estaremos más tranquilos.

El año que viene viviremos en un país
Que trajo de vuelta a sus tropas por falta de dinero.
Las estatuas estarán en las mismas
Plazas arboladas, y se verán casi iguales
Nuestros hijos no sabrán que es un país diferente.
Ahora todo lo que podemos esperar legarles es dinero.

Homage To A Government

 

Next year we are to bring all the soldiers home
For lack of money, and it is all right.
Places they guarded, or kept orderly,
Must guard themselves, and keep themselves orderly
We want the money for ourselves at home
Instead of working. And this is all right.

It’s hard to say who wanted it to happen,
But now it’s been decided nobody minds.
The places are a long way off, not here,
Which is all right, and from what we hear
The soldiers there only made trouble happen.
Next year we shall be easier in our minds.

Next year we shall be living in a country
That brought its soldiers home for lack of money.
The statues will be standing in the same
Tree-muffled squares, and look nearly the same.
Our children will not know it’s a different country.
All we can hope to leave them now is money.

 

 

Extraído de The Imaginative Conservative | Traducción de César Panza (Valencia, Venezuela, 1987) | Buenos Aires Poetry, 2021

 


Poesía Inglesa | Buenos Aires Poetry, 2021. 



 

Mariscela Z. Yatzil (México, radica en la cuidad los Ángeles California, USA)

 

 

Mis aromas
Huelo a ti, pero ellos murmuran:
“huelo a mujer”.
No saben por qué.



No pauses,
absorbe el zumo
de mis engranes,
mi sápido en tus labios,
el sello de mi posesión.

Mis aromas,
por mérito propio 
te pertenecen…





Recíproco


Te escondes en la esquina de mi pluma.
Fijas la mirada en la tinta,
no dices nada,
por ser yo el desvelo 
de tus noches de insomnio. 




Noctámbulo

Te arrojas
a morir en la sombra del demonio.
Perdido, llorando una ausencia.
¿Dónde lloras las grietas de mis latidos?

No muerdas el polvo… no arraces con tu lengua
lo mucho que aún nos queda.
Cuánto… cuánto repudio la noche
deshilvanando tu nombre.

Se incendia la casa y yo sola.
Loca, desesperada,
te busco en el clamor del aire.

Inútiles las súplicas discurren por las calles  
pidiendo tu regreso.

¿Acaso nunca sabrás que vivo con el miedo de perderte?

Poeta… 
¿Eso eres?
 ¿Vas a perderte en la nada?
¿Te venciste?

Me encontrarás cavando
la sombra de los muertos,
¿te encontraré entre ellos bostezando?
¿Cesará el maleficio cuando al fin despierten
los poetas marginados?
Aquellos que jamás conocieron el fin de sus escritos.

¿Amor, dónde estás?...  ¡Regresa… te necesito!
.
Son las seis y cuarenta y cinco de una eternidad…
Tengo hambre, no tengo fuerzas para salir a buscarte.

Hombre tonto, loco…
No podrás desdoblar el aire donde escribí tu nombre. 

Aquí tengo tus escritos y, en mis manos, tu destino.




La llamada

Soy la innombrable.
Tengo tus palpitaciones bajo la lengua,
queen tu vacío
a pinceladas acaricia este cuadro,
en el receso hazme parte de tu carne,
llévame a tu infierno pero… no me dejes aquí 
entre tantos muertos.




Resonancia de papiros 

Otra vez esa maldita canción
que entrelaza 
paralelismos desconocidos,
antes de tiempo sin tiempo.

Soy la canción que jamás se escribió,
el juego insano de un amor,
la hija de un dios incauto
que me soltó de su mano,
para caer en este mundo de payasos.




Aproximaciones 


Me agobia la pigmentación de tu aliento…
las calles han blandido mi existencia
y la tuerca sigue dando vueltas.

En la esquina de tu último escrito 
mis lágrimas han derretido el tiempo…

Cuánta falta le haces al mundo,
sin ti el poeta maldito sufre en un altar
pidiendo por los demás.

Tu transmigración tortura los perros,
maúllan los gatos,
se trenzan en contrafuerza
de mi peor batalla.

Estoy perdiendo el comienzo,
intento inútil de improvisar.

¿Cuándo fue que dejamos de reír con ese chiste infantil?
Después, mirando el techo de nuestra casa, hablamos de nada,
el silencio de Dios nos interrumpió,
“creo que ya decodificó nuestra conversación”,
dijimos envolviéndonos en nuestra risa.

Hoy, sustituí por un momento tu ausencia,
En “Los perros románticos” Bolaño me remarcó: 
tu amor está enredado en el mundo de los súcubos.

Me duelen tus libros,
las palabras te yerguen,
quiero escribir, escribirte, escribiéndome,
pero solo termino en aproximaciones…
No puedo.
No puedo expoliar esta vida de harapos
y tú, hozando la muerte.




I

Blandí el cielo
con
la
espada
de la esperanza.
Una noche llegarás a cruzar 
el reflejo…
entre los muertos 
volver
a romper este sueño.



(Fuente: sol negro)

Margarita Laso (Quito, Ecuador, 1963).

 

 

RELOJ

 

afuera del centro de cuidados paliativos

hay pinos y cholanes

 

veo de los pinos sus agujas

segunderos     minuteros

relojes de púas vegetales

de los cholanes    unos meses al año     

abundantes flores amarillas

uñas para brujas infantiles   

coronas del color de los canarios   

campánulas

en el suelo  

 

adentro esta grúa de hospital para levantar a los internos

cambio de sábanas

lavados

ofensas inevitables a la intimidad

penuria aflictiva del aseo y la medicación

 

de los pacientes

los ojos veo siempre salir de las cobijas

roedores amortiguados

atestados de ayes puros ayeres ayes

me figuro sus cuerpos pendiendo de la percha ortopédica

el arnés un tendón que mece huesos arenosos

un móvil donde los búhos son madejas mojadas

 

y estos gañidos que nadie quiere oír  

y los ojos cerrados de mi padre

 

a qué hora termina su turno

este balancín de humillación a puerta cerrada este auxilio

el cuello derrotado    a qué hora    la cabeza vencida

 

a qué hora veré las flores del cholán sobre una tumba

y en la calle de los pinos

las agujas del tiempo que pasó

 

Inédito, 2021

 

 

EL CAMAL DE LOS LEONES

 

has llegado al camal de los leones

 

la chuma de estas moscardas talla 14

el olor de vino con que sirven los últimos bocados

las migas que arrojan a las larvas

 

¿adviertes la curtiembre?

retazos de todo tipo

como corresponde a las

cadenas de depredadores

lagarto alce cebra

la mano ilegible de alguna gitana

piezas óseas para tallar

 

has llegado             

alguna ramita de gacela queda por aquí

no la pises

 

el sol mostaza se evapora en la tierra

no hay ronquidos ni maullidos

es una cama de leones

apenas ronronean

los otros hocicos untados de sangre

duermen cerca del agua

cambian del fulgor al pardo

en su camal los leones como camaleones

tendidos bajo las moscas

esas cobijas de la bruma caliente

esa música inoxidable

 

los hay ocres     los hay color de ron

y sé que en el matadero hay carnívoros satisfechos

 

ha sido mi comarca esta

este mi espejismo

        mi rodaje

y la noche está cayendo sobre los felinos

 

a ras de la hierba huraña ruge bajito tu leona

lame el recuerdo de la pata delantera

aún conserva —puedes ver— el juego de cuchillos

y almohadillas de las zarpas

 

mas ya no saldrá a tu encuentro

 

ha dejado un ojo destazando al búfalo

sus vértebras fueron la rueca de la tarde

los belfos que mordió

la última certeza de un manjar vencido

y vencedor

 

 

REGALO

 

                                                           a martina y rafaela

 

una jirafa de gamuza

musculosa    pequeña

te he traído

 

—ten

te digo

 

—pero cómo

no podemos tenerla en este jardín — dices

crecerían

su expansivo cuerpo de cartógrafa

su piel cubierta de islas    

¿adónde nos llevaría su lomo craquelado?

 

— no es para cabalgar sobre ella

ni navegar entre sus grietas

es el cuello

¿ves?

la cabeza

 

su lengua flexible alcanza los luceros

 

ella los desprende de las ramas nocturnas

rutilan en sus labios con dulces movimientos

eso besa     eso come   

es como tú

y así sus antenas

                huesitos que felices remueven las fogatas

                en antares     dubhe     orión     

llenar el cielo de chispas astrales

 

oh criatura comestrellas

esta jirafa es para ti

 

De El camal de los leones, 2018

 

 

LA AMANTE IMPAR

 

si acaso me quedara un solo ojo

y el otro simplemente te siguiera

y una sola otra no, se despidiera

pierna que tras de ti fuera a su antojo

 

si esta triste cíclope llorara

lágrima que una sola mano enjuga

si beso emerge rojo de su oruga  

y alada la otra mano se alejara

 

tan solo una boca se quedara

detrás la otra de ti carnal se iría

boqueando en llamas boca que temblara

 

entonces amante impar yo fuera

y así tal vez amor te seguiría

aunque este temblor otro te esperara

 

De La fiera consecuente, 2012

 

 

OSO

 

y sale del bosque el oso

su musculatura oculta

trae abrigo y debajo un brujo

sedoso no se desnuda

ante la sola idea de trozar mis partes

no se detiene

ávido el oso

de arrancar los lomos de las truchas con los dientes

en el corazón del remolino

hincar entre mis piernas el hocico

la ansiedad la sed  la zozobra

el tirón de muerte que la succión mitiga

 

un dominio de demonios tus patas y mis muslos

maroma marcial  llave poderosa  runa y mandala

 

oso que muerdes los finos lomos de mi sexo

                        

ya volverás al bosque

como el tigre a la arena

como al verdugo la máscara y la soga

ya volverás

como vuelve esta contorsionista

a bañar sus partes por partes

en los cultivos piscícolas del río

 

De Los lobos desarmados, 2004

 

 

EN EL POLO LOS CAZADORES DE PIELES ACECHAN A LAS FOCAS

 

recién paridas son despojadas de sus crías

apaleadas las capturan antes de cumplir diez días de vida

antes de perder el primer pelo

 

las de capa blanca nacen sobre témpanos flotantes

desde lejos

sólo pueden distinguirse los discos de carbón de sus ojos negros

de su nariz mojada

 

con la pelusa del hielo de ellas mullida

en los cuentos infantiles se hacen escarpines para nubes

pero este vestido y su tierna pulpa nada duran

 

lobas tubulares

las madres marinas que amamantan

aúllan ante los garrotes pero no huyen

 

así es mi agonía

 

pielero del ártico

hábil en el manejo de las varas

tú permites que sangre

y arrastre el pecho impulsada por mis aletas cortas

por mis largos bramidos

 

al filo de la mole de hielo

apenas quieres la piel del lomo que apaleas

 

en el polo

 

el sol cae como una puerta de hierro

aldaba el mar                       aldaba el día

 

en el cielo

 

no hay pájaro que sospeche la crueldad del corazón humano

 

De El trazo de las cobras, 1997

 

 

(Fuente: Nueva York Poetry Review)