LAS HORAS MUDAS
La niebla ha comenzado
a oscurecer
han apagado las luces
de la ciudad extranjera
y ya no vemos
las montañas ni el mar.
Ha desaparecido de repente
cualquier rastro sobre la carretera.
Dice un refrán que los amantes
están solos en el mundo,
antes del viaje definitivo.
Y no sabemos con certeza
si esto que vemos
es la respuesta,
la niebla en las montañas
un carro detenido
en la mitad de la carretera,
o si cada uno de nosotros
habrá de despertar
en dos orillas opuestas
ahora y en la hora
de los vientos.
(Fuente: Antonio Jiménez Paz)
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