Origen
(Fuente: Sociedad Poética)
(Fuente: Sociedad Poética)
(Fuente: Jonio González)
Un soldado, siempre será un asesino
Un hombre está orgulloso en su pecho,
su corazón no para de latir.
Su horrible pensamiento mata derecho.
Su deseo es solo hacer sufrir.
Él es el patriota,
sicario de una idea que no es de él.
Mata la Libertad debajo de su bota,
Cómo matan los imperios, USA e Israel.
Sueña con poner orden en las ciudades,
con ser servil al hombre de las ideas.
No importa que el pueblo pase calamidades,
ni que el dolor tú lo veas.
En su pecho brillará una medalla,
será, en cada aniversario, un desfile.
La pagó con kilos de metralla,
y soñará que hicieron como en Chile.
En el fin de su vida es un ser asqueroso,
asesinó con sus manos el futuro.
Bien pudo nada más nacer, morir en un foso,
o encerrarlo en un agujero bien oscuro.
No hay Dios que arregle este planeta,
tenemos una pieza de más o de menos,
con un fuerte patriarcado de bragueta.
Todo huele a odio, lo que sentimos y vemos.
Francisco Álvarez "Koki". Acrobacia del abandono. Ed. La Fea Burguesía.
(Fuente: Voces del extremo)
De su libro “El mundo es un poema inconcluso y otros fragmentos oníricos” (Leviatán, 2023).
(Fuente: Juan Carlos Moisés)
(Fuente: Gabriel Pantoja)
PECADO
He pecado y era un pecado lleno de placer
junto a un cuerpo tembloroso y desmayado
Dios, no sé qué he hecho
en aquel lugar privado, oscuro y silencioso
En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me fijé en sus ojos llenos de secretos
En mi pecho ansiante temblaba el corazón
Por la pasión de sus ansiantes ojos
En aquel lugar privado, oscuro y silencioso
me senté junto a él desconcertada
sus labios vertieron en los míos el deseo
me libré de la tristeza del corazón desbocado
Murmuré en su oído la historia del amor
Te deseo, oh alma mía
Te deseo abrazo que das vida
a ti, mi loco amante
El deseo estalló en llamas en sus ojos
El vino tinto bailó en la copa
Mi cuerpo en el suave lecho
sobre su pecho tembló ebrio
He pecado y era un pecado lleno de placer
en un abrazo caricioso y ardiente
He pecado entre unos brazos
Cálidos, rencorosos y de hierro
SALE EL SOL
Mira cómo se funde en mis ojos
gota a gota la tristeza
Cómo la mano del sol
va apresando mi sombra negra e indómita
Mira: mi existencia toda se derrumba
se me traga una gran llama
me eleva hacia la altura
me apresa en una trampa
Mira:
mi cielo todo
se llena de estrellas fugaces
Tú viniste de muy lejos, de muy lejos
de la tierra de los perfumes y las luces
Me sentaste en un escabel
de marfiles, de nubes, de cristales
Llévame oh esperanza mía alentadora
a la ciudad de los poemas y las pasiones
Por un camino lleno de estrellas me arrastras
Más alto aún que la estrella me sientas
Mira:
por una estrella ardo
me colmo de estrellas de fiebre
como rojos e ingenuos pececillos
recojo estrellas en las charcas de la noche
¡Qué lejos de los cárdenos aposentos del cielo
se hallaba antes nuestra tierra!
Ahora a mis oídos llega de nuevo
tu voz
la voz de las nevadas alas de los ángeles
Mira hasta dónde he llegado
a la galaxia al infinito de lo eterno
pues hemos alcanzado las alturas
Lávame con el vino de las olas
cúbreme con el transparente de tus besos
deseáme durante largas noches
no me abandones
no me separes de estas estrellas
Mira cómo en nuestro camino se funde gota a gota
la cera de la noche
La negra copa de mis ojos
por tu cálida nana
se colma con el vino del sueño
Sobre las cunas de mi poema
mira
amanecer y sale el sol
SOBRE LA TIERRA
Nunca he deseado
convertirme en una estrella en el espejismo del cielo
o como el espíritu delos selectos
convertirme en compañera callada de los ángeles
Nunca me separé de la tierra
Nunca me relacioné con la estrella
Estaba encima de la tierra
con mi cuerpo que como el tallo de una planta
absorbe el viento, el sol y el agua
para vivir
Fecunda de deseo
Fecunda de dolor
Sobre la tierra estaba
para que las estrellas me alabaran
para que la brisa me acariciara
Miro por la portezuela
No soy más que el eco de una canción
No soy eterna
No busco más que el eco de una canción
en un grito de gozo más puro
que el sencillo silencio de una tristeza
No busco el nido
en el cuerpo que es rocío
sobre el lirio de mi cuerpo
En la pared de mi cabaña que es la vida
con la caligrafía negra del amor
los transeúntes
han dibujado recuerdos:
el corazón traspasado por la flecha
la vela volcada
pálidos puntos silenciosos
en las letras agitadas de la locura
Un labio llegó a mi labio
Una estrella se engendró
durante la noche que se sentaba
sobre el río de los recuerdos
¿Por qué deseo una estrella?
Este es mi canto
agradable placentero
Antes no fue más que esto
SE NOS LLEVARÀ EL VIENTO
En mi pequeña noche ¡ay!
el viento tiene una cita con las hojas de los árboles
En mi pequeña noche amenaza la ruina
¡Escucha!
¡Oyes el paso silbante de la oscuridad?
Yo lo miro con ojos ajenos a esta dicha
apegada estoy a mi desesperanza
¡Escucha!
¿Oyes el paso silbante de la oscuridad?
Algo cruza la noche
la luna está roja y agitada
y sobre este techo que a cada instante amenaza derrumbarse
las nubes como masas enlutadas
parecen esperar el instante de lluvia
Un instante
y después nada
Detrás de esta ventana tiembla la noche
y la tierra va dejando de girar
Detrás de esta ventana una incógnita
nos mira a ti y a mí
¡Oh verde de los pies a la cabeza!
pon tus manos como un recuerdo encendido en mis manos amantes
y como un cálido sentimiento de existencia
confía tus labios a las caricias de mis amantes labios
Se nos llevará el viento
Se nos llevará el viento
ENCUENTRO
Aquellas pupilas oscuras, ay
mis simples y solitarios sufíes
perdieron el sentido atraídos
por la escucha de sus dos ojos
Vi que me recorría entera como una ola
como la rojiza pirámide del fuego
como el reflejo del agua
como una nube inquieta por las lluvias
como un cielo todo aliento de cálidas estaciones
hasta el infinito
hasta más allá dela vida
extendido
Vi que en la ráfaga de brisa de sus manos
se fundía
la materialidad de mi existencia
vi que su corazón
de eco mágico errante
recorría mi corazón
Volò el reloj
la cortina se iba acompañada por el viento
lo estrechaba
en la aureola del fuego
Quise decirlo
pero me sorprendía
la generosa sombra de sus pestañas
que fluía desde el fondo de la oscuridad
como el fleco de la cortina de seda
por aquel largo muslo de deseo
y aquel temblor, aquel temblor mezclado con la muerte
hasta el final perdido
Vi que me liberaba
Vi que me liberaba
Vi que mi piel se rompía por la expansión del amor
Vi que mi volumen hecho de fuego
se fundía lentamente
y se vertía, se vertía, se vertía
en la luna, luna asentada en el hoyo, luna revuelta y oscura
Habíamos llorado el uno en el otro
habíamos vivido con locura
todos los fugaces instantes de la unión
el uno en el otro
SALUDARÉ DE NUEVO AL SOL
Saludaré de nuevo al sol
al arroyo que corre en el interior
a las nubes que fueron mis largos pensamientos
al doloroso crecimiento de los álamos del jardín
que atravesaban conmigo las estaciones secas
a las bandadas de cuervos
que me obsequian
con el aroma de los nocturnos campos de labranza
a mi noche que vivía en el espejo
y se parecía a mi vejez
y a la tierra cuyo agitado interior
llenaba de semillas verdes mi anhelo de repetirme
saludaré de nuevo
Vengo, vengo, vengo
con mi cabello: prolongación de olores subterráneos
con mis ojos: intensas experiencias de oscuridad
con las matas que he cortado en los páramos del otro lado del muro
Vengo, vengo, vengo
y el umbral se llena de amor
y yo, en el umbral, a los que aman
y a la muchacha que aún está aquí
en el umbral lleno de amor
saludaré de nuevo
NUEVO NACIMIENTO
Mi existencia entera es un verso oscuro
que reiterado te llevará
dentro del sí al alba de los brotes y el crecer eterno
En este verso te he suspirado ¡ay!
En este verso
Te he injertado al árbol, al agua y al fuego
La vida es tal vez
una larga calle por la que cada día pasa una mujer con un cesto
La vida es tal vez
Un hilo con el que un hombre se cuelga de una rama
La vida es tal vez
un niño que vuelve del colegio
La vida es tal vez encender un pitillo durante el enervante intervalo
entre dos actos de amor
o puede que sea el desorientado paso de un transeúnte
que se quita el sombrero
y con una sonrisa van le dice a otro transeúnte “buenos días”
La vida se halla tal vez en aquel instante cerrado
en que mi mirada se desploma en las pupilas de tus ojos
generando un sentimiento
que yo mezclaré con la percepción de la luna o la captación de la oscuridad
Es un aposento que mide lo mismo que una soledad
Mi corazón que mide lo mismo que un amor
mira los sencillos pretextos de su felicidad
y el bello marchitarse de las flores en la maceta
y el joven árbol que has plasmado en el jardín de nuestra casa
y el canto de los canarios
que cantan lo mismo que mide una ventana
¡Ay…!
Esto es lo que me toca
Esto es lo que me toca
Lo que me toca
es un cielo que se hurta al colgar una cortina
Lo que me toca es bajar por una escalera abandonada
y llegar a algo podrido y perdido
es un paseo triste por el jardín de los recuerdos
y perder el alma en la pena de una voz que dice:
“me gustan
tus manos”
Mis manos plantaré en el jardín
Verdeceré, lo sé, lo sé
y las golondrinas pondrán huevos
en los huecos de mis azules manos
Me colgaré en las orejas dos pendientes
dos cerezas rojas y gemelas
y me pegaré en las uñas pétalos de dalias
Hay una callejuela
donde los chicos que estaban enamorados de mí, aún con pelo revuelto
y el cuello fino y las piernas delgadas,
piensan en las inocentes sonrisas de una chiquilla
que el viento una noche se llevó
Hay una callejuela que mi corazón ha robado
entre los barrios de mi infancia
Y el viaje de un cuerpo por la línea del tiempo
y el fecundar de un cuerpo la árida línea del tiempo
un cuerpo de una imagen consciente
que vuelve de la fiesta de un espejo
Y es así
como alguien muere
y alguien queda
y ningún buscador hallará perlas en un breve riachuelo que cae en un hoyo
Conozco
un hada pequeña y triste
que vive en el océano
y lento lento con una flauta de madera
toca la música de su corazón
una pequeña y triste hada
que de noche muere con un beso
y con otro beso nace de madrugada
Presentación: CLARA JANÉS
Traducido del persa por CLARA JANÉS y SHAND
Nuevo nacimiento. Madrid. ediciones del oriente y del mediterráneo. 2004. Págs. 25-26, 29-31, 33-35, 39-41, 55-57, 83, 85-94.
(Fuente: La Mecánica Celeste)
Niños del mundo, si cae España —digo, es un decir— si cae del cielo abajo su antebrazo que asen, en cabestro, dos láminas terrestres; niños, ¡qué edad la de las sienes cóncavas! ¡qué temprano en el sol lo que os decía! ¡qué pronto en vuestro pecho el ruido anciano! ¡qué viejo vuestro 2 en el cuaderno! ¡Niños del mundo, está la madre España con su vientre a cuestas; está nuestra madre con sus férulas, está madre y maestra, cruz y madera, porque os dio la altura, vértigo y división y suma, niños; está con ella, padres procesales! Si cae —digo, es un decir— si cae España, de la tierra para abajo, niños ¡cómo vais a cesar de crecer! ¡cómo va a castigar el año al mes! ¡cómo van a quedarse en diez los dientes, en palote el diptongo, la medalla en llanto! ¡Cómo va el corderillo a continuar atado por la pata al gran tintero! ¡Cómo vais a bajar las gradas del alfabeto hasta la letra en que nació la pena! Niños, hijos de los guerreros, entre tanto, bajad la voz que España está ahora mismo repartiendo la energía entre el reino animal, las florecillas, los cometas y los hombres. ¡Bajad la voz, que está en su rigor, que es grande, sin saber qué hacer, y está en su mano la calavera, aquella de la trenza; la calavera, aquella de la vida! ¡Bajad la voz, os digo; bajad la voz, el canto de las sílabas, el llanto de la materia y el rumor menos de las pirámides, y aun el de las sienes que andan con dos piedras! ¡Bajad el aliento, y si el antebrazo baja, si las férulas suenan, si es la noche, si el cielo cabe en dos limbos terrestres, si hay ruido en el sonido de las puertas, si tardo, si no veis a nadie, si os asustan los lápices sin punta, si la madre España cae —digo, es un decir—, salid, niños, del mundo; id a buscarla!...
(Selección de Eduardo Milán)
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)
En Los papeles salvajes
(Fuente: Lab De Poesía)
(Fuente: Alberto Romero)
Abelardo Castillo
Escucha cómo cae la lluvia,
como si no hubiera amor ahí
ni luz, nada más líquido, más sonoro,
como si sólo eso quedara,
sin amor sin tiempo
sólo mi mano que cierra casi todo,
tus párpados como a un muerto,
y de a una cada mano tuya, agua en los párpados,
yéndose de cada mano
como se va de una piedra o de un bosque,
sin apuro cae,
sin malicia, inunda lo que no debería,
escucha cómo cae
solamente,
como si nadie viviera ni me tocara ahora
o nunca me tocara
salvo lluvia
como si la fornicación fuese congoja pura,
un pájaro lúgubre,
escucha, escucha cómo cae
mi cabeza en el magma de tu axila,
sin amor, sin tiempo,
disonancia,
como si esto o lo otro
o lo de más allá
acabara siendo lluvia,
algo de placidez
o de borrasca,
como un náufrago que espera no la isla
sino la nada, como si no hubiera tiempo, amor,
y un pájaro lúgubre gritara la desesperación del mundo
lluvia sobre un techo de zinc,
y fuera eso,
lluvia que cae sobre un techo de zinc,
el mundo sin necesidad,
como un pájaro que pierde el vuelo y cae
extenuado, apenado de sí mismo,
sostuvo el cielo allá arriba
entre las alas, y ahora, no pienses,
escucha,
no, así no, por qué así,
escucha cómo cae la lluvia.
(Fuente: ELMOTIVOESELPOEMA.WORDPRESS.COM)
(Fuente: Lilian Silva G.)
(Fuente: DALEPOESÍA.BLOGSPOT.COM.)
Tres poetas chinos de los siglos XIII y IX crearon estas
tres verdaderas epifanías. La poesía china es probablemen-
te la más importante de la historia humana, ya que se ha
desarrollado desde 1000 años antes de Cristo hasta la ac-
tualidad.
Estos tres poetas pertenecen a la Dinastía T'ang 618-
907 d.C. A esa dinastía pertenecen varios de los mayores
poetas chinos, como Wang Wei, Li Po, Tu Fu, y muchos,
pero muchos otros. Chang Chi, Liu Tsung-Yüan y Tu-
Hsün-Ho no serán los más famosos, pero estos poemas
merecen reconocimiento. (Respirar hondo antes de leer-
los.)
AMARRANDO PARA LA NOCHE EN EL PUENTE
DEL RÍO ARCE
CHANG CHI (768-830)
La luna poniéndose, los cuervos graznando, la helada
[llenando el cielo,
a través de los arces del río, las antorchas de los pesca-
[dores encienden mis inquietos ojos.
En las afueras de la ciudad Ku-su*, el Templo de la
[Montaña Helada.
Tarde en la noche el sonido de su campana alcanza el
[bote de un viajero.
NIEVE DE RÍO
LIU TSUNG-YÜAN (773-819)
Desde mil colinas, los vuelos de los pájaros han desa-
[parecido;
de diez mil senderos, los rastros humanos borrados -
único bote, un anciano con capa y sombrero de paja,
pescando solo en la nieve del río helado.
PENSAMIENTO DE VIAJERO
TU HSÜAN-HO (846-907)
Anillo de la luna, brillo de estrellas, barridos mientras
[observo;
clamor de las colinas, sonidos del río, me envuelven en
[una invisible aflicción.
Medianoche junto a la luz de la lámpara - diez años de
[recuerdos
se mezclan con la súbita lluvia para apedrear mi corazón.
FUENTE
Burton Watson. The Columbia Book of Chinese Poetry.
From Early Times to the Thirteenth Century. Columbia
Univ. Press, 1984.
(Fuente: Idiomas Olvidados)

El mundo es un poema inconcluso y otros fragmentos oníricos
Andrés Bohoslavsky
Buenos Aires, Leviatán, 2023
Selección: Silvana Franzetti
El mundo es un poema inconcluso
Todos los días de mi juventud
visitaba la biblioteca pública
una pulsión frenética e inexplicable se desarrollaba en
mi interior
nada me alejaba de ese objetivo
y mi vida no tenía otro sentido fuera de éste
Pensé que habían cometido un error
el día que me dieron un libro de poesía de tamaño
inusual e incompleto
en lugar de aquel de Historia del Mundo que había solicitado
El anciano que atendió mi reclamo
me explicó que no había ningún error
el mundo es un poema inconcluso
El fuego
La explicación que encontró la ciencia a la aparición
del fuego
consiste en el impacto de un rayo sobre restos de elementos
de la naturaleza que combustionaron luego de la ignición
y todo eso que ya sabemos
Por la noche me abrigó del frío
y me protegió de las bestias que merodeaban la cueva
pero algo más profundo se instaló con fuerza dentro de mí:
el fuego es transformación
como las palabras que incendian en tu interior.
El buscador de oro
Perforó la tierra durante años y años
salió por el extremo opuesto
su cuerpo cayó por el espacio
y terminó en otro mundo
Ya no pudo recordar qué hacían en sus manos
el piquete, el tamiz para separar metales, el balde
ni tampoco el significado de la palabra oro.
Andrés Bohoslavsky nació en Río Negro, en 1960. Es colaborador permanente de la editorial Verulamium Press, St. Albans, Inglaterra. Publicó, entre otros libros de poesía Medianoche en la plaza de los sueños (Buenos Aires, Leviatán, 2021), Margot la prostituta que leyó a Bakunín (Buenos Aires, Leviatán, 2019), Una noche en bosque poesía (Buenos Aires, Leviatán, 2014) y El río y otros poemas / The river and other poems (St. Albans, Verulamium Press, 2003).
(Fuente: opcitpoesía.com)
(Fuente: Jonio González)
(Fuente: Daniel Freidemberg)
(Fuente: Jonio González)