TRES POEMAS
(Fuente: Jonio González)
(Fuente: Jonio González)

(Fuente: Marcela Machado)
Día 8 / Lunes
Ceremonia de la comida
Cómase una banana con su desayuno –no piense en los micos- tome conciencia de cómo se lo come. Ahora póngase la cáscara sobre la cabeza, a manera de sombrero, mientras lava los platos. Luego despunte la banana mientras hace una pregunta, si sale. Y la respuesta es sí.
Al almuerzo realice las siguientes acciones mientras come:
1. Use diferentes caminos para llevar el tenedor del plato a la boca. (No saque los ojos al vecino).
2. Mueva la cabeza hacia los lados mientras mastica.
3. Cámbiese de puesto en la mesa (desplace a su amiga o suegra).
4. Diga: “Buen apetito”.
5. Levántese y dé una vuelta entera lenta, como si estuviera buscando a alguien.
6. Ponga un poco de sal en su meñique izquierdo y un poco de azúcar en el derecho, pruebe los dos sabores al tiempo (¿qué tal?).
7. Deje caer su servilleta al suelo y recójala muy lentamente mientras observa los tobillos de los demás.
¡Y no me diga que salté el No 7! El 7 dice: Tome un pescado fresco de la nevera o de la pecera, si no tiene nevera o pecera llame a su amigo y póngaselo en la cabeza. (¡El pescado!)
Debe tener un libro de cocina, lea las recetas de pescado y mañana podrá hacer uno son su víctima.
Libro recomendado: Los hombres en la cocina. Fundación Niño Jesús. Bogotá.
Las danzas privadas. Libro en tres transfusiones. Medellín. Tragaluz Editores. 2011. Págs. 27-28.
(Fuente: La Mecánica Celeste)
Cuántas veces quise cambiar mi
condición,
ser otro ser
menos confuso,
más amable,
que otra fuera mi inquietud.
No me
molesta mi forma
ni el perfil pajarero de mi cara,
tampoco mis manos grandes
ni mis dedos estropeados por una descarga eléctrica.
Trapecista
colgado en la rama
sin posibilidad de avance o de regreso,
sin ganas de caer,
yo salté a este mundo con el impulso de llegar a otra parte
que no fuera yo;
y aquí me tienen
poco más que un balanceo.
Lo que
sigue es mi vida como hombre,
pudo haber sido otra
y hoy continúa
aunque en ocasiones hablo de mí
como si hubiese muerto,
una manera de estar en otro lado sin moverse.
También hay amor, relaciones conyugales, padres e hijos, atentados terroristas, pintadas, el cansino debate sobre realidad y ficción, una actriz porno de reconocido prestigio, amenazas imaginarias, viajes sin desplazamiento, pantallas, sopa caliente, insomnio, hostelería, energía fotovoltaica y algunos asuntos más hasta superar los quinientos versos, extensión mínima exigida en premio de poesía bien dotado.
Porque
si hablamos de una vida como hombre
el dinero es importante,
más que la poesía.
La
poesía también sirve
como la silla y la mesa sirven de escalera
y es verdad que a ratos y por accidente.
Podría decir: el hombre equivocado
en el momento oportuno.
O, más
fácil, hombre de mediana edad
con las cosas propias de su tiempo.
Fidel Moreno. El hombre equivocado en el momento oportuno. Ed. Pre-textos. 2025
(Fuente: Voces del extremo)
(Fuente: Asamblea de palabras)
Agua extendida centelleas bajo un relámpago lascivo mi pensamiento azul y negro Caminas por el bosque de mi sangre árboles con olor a semen árboles blancos árboles negros Habitas un rubí instante incandescente gota de fuego engastada en la noche Cuerpo sin límites en una alcoba diminuta El mar te levanta hasta el grito más blanco la yedra del gemido clava sus uñas en mi nuca el mar te desgarra y te arranca los ojos torre de arena que se desmorona tus pedos estallan y se desvanecen gallos negros cantan tu muerte y tu resurrección Sobre el bosque carbonizado pasa el sol con un hacha
1957. Borges y Bioy Casares discuten “títulos absurdos”. Bioy recuerda Libertad bajo palabra de Octavio Paz: tras el “título vigoroso”, “poemas deshilachados. Pero no agradables, no vayas a creer: en cuanto asoma la posibilidad del agrado, el poeta reacciona, no se deja ganar por blanduras, y nos asesta una vigorosa, o por lo menos incómoda, fealdad”. Borges retribuye tres años después con la siguiente historia: “Octavio Paz envió a Sur un poema de amor, con el verso: ‘tus pedos estallan y se desvanecen’. BORGES: Se verá a sí mismo como un conquistador de nuevas regiones para la poesía. Qué regiones... BIOY: Menos mal que se desvanecen. BORGES: Si no, serían esos pedos sin ruido y sin olor, de que hablan los chicos; la idea abstracta... Mejores son los versos de Quevedo: ‘La voz del culo, que llamamos pedo / (ruiseñor de los putos), detenida, / da muerte a la salud más presumida / y el propio preste Juan le tiene miedo’. Poesía didáctica. Versos de tono explicativo... ¿Y qué. me decís de llamar al pedo ‘ruiseñor de los putos’? ¿Vos creés que Quevedo sabía tan poco de putos que imaginaba que para ellos el pedo era una suerte de reclamo, que usaban para llamarse unos a otros? ¿En las calles se oyen fusilerías de pedos, reclamos de putos llamando a putos? ¿O más bien quiso indicar que eran una voz dulcísima, pronunciada por la parte que les interesaba?”
(Esta semana, los poemas y entradas del Borges de Bioy Casares fueron seleccionados por Patricio Pron).
(Fuente: Ezequiel Zaidenwerg Dib)