viernes, 30 de octubre de 2026

Anna Kamienska (Polonia, 1920-1986)

 

 

OTROS CINCO POEMAS DE LA GRAN ANNA KAMIENSKA

     

Imagen de Anna Kamieńska :: Biuro Literackie 



   AQUELLOS QUE CARGAN


   Aquellos que cargan pianos

   al décimo piso roperos y ataúdes

   un anciano con un manojo de ramas de madera

   detrás del horizonte

   una mujer con una joroba de ortigas

   una mujer loca empujando un cochecito

   lleno de botellas de vodka

   todos ellos serán alzados

   como una pluma de gaviota como una hoja seca

   como una cáscara de huevo

   un trozo del diario


   Benditos son aquellos que cargan

   ya que serán alzados.



   GRACIOSO


   Como es ser un humano

   preguntó el pájaro


   Yo misma no lo sé

   es ser tenido prisionero por tu piel

   mientras tratas de alcanzar el infinito

   siendo un cautivo de tu propia chatarra de tiempo

   mientras tocas la eternidad

   siendo desesperanzadamente incierto

   y desesperanzadamente esperanzado

   siendo una aguja de helada

   y un puñado de calor

   respirando en el aire

   y atragantándote sin palabras

   estar estar en llamas

   con un nido hecho de cenizas

   comiendo pan

   mientras te llenas de hambre

   es morir sin amor

   es amar más allá de la muerte


   Qué gracioso dijo el pájaro

   y voló sin esfuerzo hacia el aire


  (Versión del polaco al inglés: Stanilaw Baranczak y Claire

Cavanagh)



   NO TE PREOCUPES


   No te preocupes todavía va a haber mucho sufrimiento

   Por ahora tienes el derecho de colgarte de la manga

   de la franca amistad de alguien

   Ser feliz es un deber que no atendés 

   Un descuidado usador de tiempo

   envías días como gansos al prado

   No te preocupes morirás muchas veces

   Hasta que aprendas muy al final a amar la vida


    

    UN SENDERO EN EL BOSQUE


   No confío en la verdad de los recuerdos

   porque lo que nos deja

   parte para siempre

   Hay una sola corriente de este río sagrado

   pero yo quiero permanecer fiel

   a mis primeros asombros

   para reconocer como sabiduría la maravilla del niño

   y llevar en mí hasta el fin un sendero

   en los bosques de mi infancia

   moteado con parches de la luz del sol

   para buscarlo por todas partes

   en museos en la sombra de las iglesias

   este sendero sobre el cual corrí inconsciente

   una niña de seis años

   hacia mi primaria misteriosa soledad



    LA LÁMPARA


    Escribo en orden de comprender no para expresarme

            [a mí misma

   No comprendo nada no tengo vergüenza en admitirlo

   Compartiendo este no saber con una hoja de arce

   Así que me vuelvo con preguntas a las palabras más

           [sabias que yo misma

   a cosas que perdurarán mucho después de nosotros

   Espero obtener sabiduría de la suerte

   Espero sentido del silencio

   Tal vez algo ocurrirá de improviso

   y pulsará con una verdad escondida

   como el espíritu de la llama en la lámpara de aceite

   bajo la cual inclinamos nuestras cabezas

   cuando éramos muy jóvenes

   Y las abuelas surcaban el pan con un cuchillo

   y nosotros creíamos en todo

   De modo que ahora no hay nada que yo añore tanto

   como esa fe

 

          Traducciones de Robert Rivas 


   Anna Kamienska (1920-1986) fue poeta, traductora, edi-

tora, crítica y ensayista. Ha publicado 20 libros de poesía.

Sus dos grandes obras traducidas al inglés son:

 "Astonishments. Selected Poems of Anna Kamienska." 

 Editorial: Paraclete Press, 2008, y en marzo de 2027 va a

publicarse:

 "I Sought a Dead Man and Found God". Yale University 

Press, 2027.

 Anna ha dicho más de una vez que los cuadernos (cuya reco-

pilación aparece en el libro citado), no fueron escritos para

ser publicados. Pero son tan bellos que no se puede sino du-

dar de la verdadera intención de la autora. Algo así como el

pedido de Kafka a Brod de que quemase todos sus papeles

una vez muerto, sabiendo que era muy improbable que Max 

llevase a cabo esa dificilísima misión. 

 

(Fuente: Idiomas Olvidados) 

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