lunes, 1 de abril de 2024

Vanesa Pérez-Sauquillo (Madrid, España, 1978)

 

TRES POEMAS DE PÁJARO DE TORMENTA

 






no es verdad que haya un hilo

uniendo el corazón de los enamorados.


Cuando tu avión despega, siquiera

en mi imaginación, esa que me anticipa

y multiplica el dolor,

no hay una dulce sensación de unidad,

no hay una seda

firme y frágil

que nos ate a través del espacio,

esa carne picada que mis manos

recogen de las aspas.


Es un tirón brutal en la garganta,

sensación última,

un perro ante la infinidad

de dónde estás ahora

y este necesitar

hasta la extenuación

tu sola compañía que no revela

sedas ni deseo ni nada

firme o frágil

más que un cuello ofrendado,

último golpe de sentidos,

tirón brutal de la correa

y un profundo e incómodo letargo

como mejor expectativa.


―――――――――――


maldita mi coraza si te miraste en ella.

Malditos los barnices del dolor.


―――――――――――


quisiera ser exacta,

hay días en que quisiera,

ciertos días,

ser exacta

como el reloj de la estación,

quisiera, como la prisa, exacta,

del viajero

que no soy yo, quisiera, hay días

exactos, en que quisiera, exacta

como el reloj de la estación,

quisiera no esperarte, ser

inútilmente, quisiera en que quisiera

no estar desesperada, ser, días,

ciertos días

mirando ese reloj

que con exactitud quisiera

aunque no sabe

dónde estás, dónde está

inexcusable mi razón

y en qué estación perdida

días

quisiera

ser

de qué pueblo o ciudad que yo no alcanzo,

cumplido ya el trayecto,

tu reloj habrá dado las nueve

y tu cierras un libro

como el que deposita

un bisturí.




Vanesa Pérez-Sauquillo

Pájaro de tormenta

(El ciclo de la rabia 2001 – 2007)


Prólogo de Luis Bagué Quílez


Hiperión

(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

 

Ludwig Saavedra (Juanjuí, Perú, 1985)

 

Cuatro poemas inéditos


 

Oración pagana del amor mochilero

 

¿El corazón merece perdón?

Todo el silencio es despiadado

Todo silencio es una playa

De tiempo es esta canción entre las rocas

Asediadas por las olas

Hecha trizas la canción

De tiempo en esquirlas

Y dice así:

No sufriré nunca por amor

Por amor solo seré dichoso

Iré a conciertos    encenderé fogatas   y joins

Limpiaré todas las lagunas    todos los ríos

Bailaré   probaré platillos insólitos

Pero no sufriré nunca por amor

Seré

Como

Un

Tunantero.

 

 

  

Oración pagana para mi nera

 

Nerita las formas de diluirse el tiempo

Este sueño precario de los días

Que como un regalo inmerecido se abre

como un jardín de destellos sobre el mar

Me aterra a veces

Pensar

Que el tiempo fluyendo y tú en las alturas

Que soy un tipo tierno y solitario

Y que eso hace que me saborees agridulce

Que me he quedado en medio del sol

Sobre la arena como una roca:

a) Escribiéndote este verso

b) Solo por saber si el incendio que llevo conmigo

se siente diluirse como el tiempo

en medio del fragor del sol en la playa desierta

 

Una gentil brisa muy suave y fresca

Empieza a fluir

Y parece el sentido del poema

 

Y parece venir de tu risa

Criatura del sol.

 

 


Oración pagana en lugar de adiós

 

“Todos los escritores son unos cerdos. Especialmente los de ahora”  

Artaud

 

Sonríes como los árboles dan aves al vuelo

O la herida verso

Olas invisibles   frías mareas que vagan intermitentes por las calles del Centro

y forman delicados remolinos de furia en Plaza San Martín

y te levantan la falda y desordenan tu peinado más de lo que suele estar

Mis amigos chillan en rap   yo hago una reverencia al silencio

Estoy enfermo o será que amo la exacta velocidad de la miel de tu vida resbalando por mi cuerpo

O será que amo la yegua blanca que te traes galopando en el aroma magnético de tu cuello

Pero en verdad lo que amo es la libertad  y por eso   amo la música  tu baile

Y a veces   la poesía

Detesto no hacerte un rap más crudo  algo recién matado

Por hienas por ejemplo

Hienas sonrientes que ronronean en tus manos

Y no sé si las hienas ronronean

Y no sé si tu ronroneaste cuando estabas hecha marea y orilla

Pero ninguna rima es virgen

Ahora lanzo

Mi amor al río Rímac

Para que sea combustible  y abrigue a los clanes de pasteleros y gallinazos

Quizá más de tres noches.

 



Oración pagana

 

La precariedad de las cosas conserva el mismo atractivo de siempre

Es misterioso todo bien mirado      en insomne vigilia

Todo es misterioso

Porque el espectro fluctúa entre el amor y la muerte

Todo misterio

Todo ronda

Todo quebrado   trizas   fractal

 

El acto de pulir palabras   vasijas 

De barrerlas  hojas secas

De contarlas  granos de arena

De mirarlas  insectos terribles vibrando en la hoja en blanco

Como un animal antediluviano añorando atardeceres frente a un holograma táctil

O quizá un águila inmóvil volando en la realidad virtual con esas gafas ventanas puestas

Todo fractal trizas quebrado.

 

 


Ludwig Saavedra. Juanjuí, Perú, 1985. Orillas del río Huallaga. Creció luego en el puerto de Chorrillos en Lima. Estudió exitosamente Literatura en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Menciones honrosas en concursos distritales Mar del Sur y Prima Fermata Literaria de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas. Ha publicado las plaquettes de poesía: Florece, 2009. El mar de vinilo, 2015; ambos con el sello Paracaídas editores; los poemarios Los arrecifes, edición cartonera a cargo de Amaru Cartonera, Hartado de sonidos con el sello cusqueño Kunha y Al pie de la explosión con Octaedro, 2017 y 2018 respectivamente. Ha participado en diferentes festivales de poesía, ferias de libro, en Perú, Ecuador, Chile, Bolivia y el norte argentino, entre estos el Poquita fe de Santiago de Chile, el Festival internacional de poesía de Lima, el Festival de Poesía Enero en la palabra de Cusco (Perú), Feria de libro de Arequipa (Perú), Feria de libro de La Paz (Bolivia), Festival de Poesía de Pucallpa (selva del Perú), Feria del libro de Huancayo (ande del Perú), Festival de poesía Kanibal Urbano de Quito (Ecuador), Festival de Poesía Sumergible de Jujuy (Argentina), entre otros festivales y ferias de libro. Ha dictado talleres de libros cartoneros, participado y organizado recitales y conferencias de poesía. Su trabajo está publicado en diversas páginas y blogs de poesía en la web, como Libélula vaga de Cuba-Suecia, Ablucionistas de Venezuela, LP5 de Chile, Cinosargo de México, Círculo de poesía de México, Nueva York Poetry de Estados Unidos, Altazor de Chile, entre otros. Ejerce la declamación de poesía itinerante, la docencia de Literatura y Lenguaje, es librero, editor del sello Huachumera editorial y la Revista Latinoamericana de Poesía Obayareti. Prepara tres nuevos libros. Acaba de publicar la plaquette poética nombrada Free style, con el sello Huachumera editorial y Lliu Yawar de Huancayo; la cual ha sido presentada en la Feria del libro de Arica, Chile y en la Feria internacional del libro de Chiclayo. 


(Fuente: Sol Negro)

 

Miguel Arteche (Nueva Imperial, Chile, 1926-Santiago, Chile, 2012)

 Puede ser una imagen en blanco y negro de una persona

 

EL CAFÉ


Sentado en el café cuentas el día,
el año, no sé qué, cuentas la taza
que bebes yerto; y en tu adiós, la casa
del ojo, muerta, sin color, vacía.

Sentado en el ayer la taza fría
se mueve y mueve, y en la luz escasa
la muerte en traje de francesa pasa
royendo, a solas, la melancolía.

Sentado en el café oyes el río
correr, correr, y el aletazo frío
de no sé qué, tal vez de ese momento.

Y en medio del café queda la taza
vacía, sola, y a través del asa
tamblando el viento, nada más, el viento.
_______________________

 

en Erwin Díaz, "16 poetas chilenos", prólogo de Enrique Lihn, edición del autor, Santiago, Chile, 1987, edición digital de la Biblioteca Nacional de Chile. En la imagen, Miguel Arteche (Nueva Imperial, Chile, 1926-Santiago, Chile, 2012 / Memoria Chilena)

 

(Fuente: Jonio González)

Dylan Thomas (Swansea, Gales 1914 - Nueva York, Estados Unidos, 1953)

 

La luz entra donde ningún sol brilla



 
 
La luz entra donde ningún sol brilla;
donde no corre ningún mar, las aguas del corazón
empujan sus mareas;
y los rotos fantasmas con luciérnagas en sus cabezas;
las cosas de la luz
se meten en la carne donde ninguna carne cubre los huesos.

Una vela en los muslos
anima a la juventud y a la semilla y quema la semilla de la vejez;
donde ninguna semilla despierta,
el fruto del hombre rejuvenece en las estrellas,
brilloso como un higo;
donde ninguna cera hay, la vela muestra su pabilo.

El alba entra detrás de los ojos;
de mástiles de calavera y dedos la sangre turbulenta 
se desliza como un mar;
sin cercas, ni vallados, los surtidores del cielo
brotan hasta la caña
adivinando en una sonrisa el aceite de las lágrimas.

La noche ronda en las órbitas,
como una luna de alquitrán, el límite de los globos;
el día ilumina el hueso;
donde no hay frío alguno, los vendavales desolladores desprenden 
los vestidos del invierno;
la película de la primavera cuelga de los párpados.

La luz entra en solares secretos,
en la punta del pensamiento donde los pensamientos huelen en la lluvia;
cuando muere la lógica,
el secreto del suelo crece a través del ojo,
y la sangre salta al sol;
sobre los terrenos baldíos se detiene el alba.
 

En Poemas escogidos (1934-1952), Editorial Barnacle, Buenos Aires, 2024
Traducciones de Silvia Camerotto

Más poemas de Dylan Thomas en Otra Iglesia Es Imposible


Light Breaks Where no Sun Shines 

Light breaks where no sun shines;
Where no sea runs, the waters of the heart
Push in their tides;
And, broken ghosts with glow-worms in their heads,
The things of light
File through the flesh where no flesh decks the bones.

A candle in the thighs
Warms youth and seed and burns the seeds of age;
Where no seed stirs,
The fruit of man unwrinkles in the stars,
Bright as a fig;
Where no wax is, the candle shows its hairs.

Dawn breaks behind the eyes;
From poles of skull and toe the windy blood
Slides like a sea;
Nor fenced, nor staked, the gushers of the sky
Spout to the rod
Divining in a smile the oil of tears.

Night in the sockets rounds,
Like some pitch moon, the limit of the globes;
Day lights the bone;
Where no cold is, the skinning gales unpin
The winter's robes;
The film of spring is hanging from the lids.

Light breaks on secret lots,
On tips of thought where thoughts smell in the rain;
When logics dies,
The secret of the soil grows through the eye,
And blood jumps in the sun;
Above the waste allotments the dawn halts.
 

The Poems of Dylan Thomas, New Directions © 1952, 1953 Dylan Thomas © 1938, 1939, 1943, 1946, 1971 New Directions Publishing Corp

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Foto: Dylan Thomas en White Horse Tavern, Greenwich Village, Nueva York, 1952 Cordon Press / Vanity Fair
 
(Fuente: Otra Iglesia Es Imposible)

 

Paula Crespo (España)

 

4 poemas

 




En la trinchera

a Valtonyc



Ahora

atrincherada aquí

amontonando olvidos

escucho el batir de mis alas

Aunque

mi corazón se quema

no me marcho

no me voy

Aunque

se me gangrene el gesto

por los estereotipos

obligaciones

miedos-frustraciones-amores imposibles

por el qué dirán…

no me voy

Con la mitad de un beso

cargo el puño

y ejercito la rabia

contra los que se apresuran

a mutilar mi vida

a destruir mis sueños

Voy a sacarle a la verdad

un filo

que sirva de puñal.

Ahora

soy libre de contar lo que siento

de decir lo que pienso

Ahora

el tiempo se ha detenido

en una balsa flotante

de cemento y ladrillo

en la que navego

libremente

hacia el sinuoso

abismo

de la esperanza





¿Es posible pensar que soy libre en una jaula?







Desde que te conocí



Desde que te conocí

supe que podría quererte

no por tu fragilidad

ni por ese lazo familiar

que nos une

Quererte incondicionalmente…



Desde que te conocí

mis prioridades cambiaron

dedicarte mi tiempo

fue lo primero

y, lo siento, si no fue el suficiente

Tus ojos de aceituna

tus mejillas de melocotón

me conquistaron



Desde que te conocí

te deseo todo el tiempo

Amigas que te sepan ser sinceras

alegrías que difuminen las penas

fracasos para valorar tus éxitos

Momentos

Desde que te conocí

te quiero

solo ocho minutos

para quererte más

siempre habrá tiempo

Eres bella desde el pie

hasta el alma

eres buena desde el alma

hasta mí

pequeña de corazón coraza



Desde que te conocí

eres mi cómplice

y juntas codo a codo

somos mucho más

que tú y yo







Reflexiones (III)



Una palabra

un mismo significado

dos conceptos diferentes



Los árabes utilizan la misma voz para decir perdón y libertad

SAMAH









Mirar sin ver



Si me miras a la cara

verás mi sonrisa



Si miras mi sonrisa

verás una máscara



Si levantas mi camisa

verás las muestras de tu amor…



Azul, al principio

Violáceo, después

Verde, al final


Paula Crespo. La perra de Paulov. Ed. Paréntesis, 2024



(Fuente: Voces del extremo)

 

Edvins Raups (Letonia, 1962)

 

"Fluyo gota a gota..." 


 
 
 
Fluyo gota
a gota como el deseo Sin
nunca tocar
tierra Hasta
que el cuerpo
enorme de la razón
se cierra
sobre sí Y
se desprende
del cielo Mira
una breve
nubecilla de humo
blanco Escribe
sobre el azul: las manos
temblorosas
del horizonte El deseo sobre
el filo
de un tejado y
cerquísima
de la Tierra una
de esas lunas
imposibles
de alcanzar
Ukta
lulu
 
 

Edvins Raups, incluido en Vallejo & Co. (23 de febrero de 2023, Perú, trad. de Rafael Martín Calvo).
 
 
(Fuente: Asamblea de palabras)

 

Gwen Harwood (Taringa, Australia, 1920-Hobart, Australia, 1995)

 Puede ser una imagen de una persona

 

EN EL PARQUE

 

Ella se sienta en el parque. Su ropa es anticuada.
Dos niños riñen y lloriquean, tiran de su falda.
Un tercero traza absurdos dibujos en el barro.
Ha pasado alguien a quien una vez amó – demasiado tarde
para fingir indiferencia ante aquel ademán casual.
"Qué alegría" et cetera. "La vida da grandes sorpresas."
De la bonita cabeza de él se eleva sin duda
un pequeño globo... "pero gracias a Dios...".
 
Permanecen un rato en la vacilante luz, repitiendo
los nombres y fechas de cumpleaños de los niños. "Qué ternura
produce oírlos hablar, verlos crecer y prosperar",
dice ella a la sonrisa de él, que ya se aleja. Después,
mientras alimenta al niño más pequeño, sentado a sus pies,
dirigiéndose al viento, dice: "Me han comido viva".
 
 
 
_____________________
en "Selected Poems", Penguin, Hawthorn, 2001. Versión de Jonio González. En la imagen, Gwen Harwood (Taringa, Australia, 1920-Hobart, Australia, 1995) por A. T. Bolton.
 
 

IN THE PARK

 

She sits in the park. Her clothes are out of date.
Two children whine and bicker, tug her skirt.
A third draws aimless patterns in the dirt.
Someone she loved once passed by – too late
to feign indifference to that casual nod.
“How nice” et cetera. “Time holds great surprises.”
From his neat head unquestionably rises
a small balloon…”but for the grace of God…” 
 
They stand a while in flickering light, rehearsing
the children’s names and birthdays. “It’s so sweet
to hear their chatter, watch them grow and thrive, ”
she says to his departing smile. Then, nursing
the youngest child, sits staring at her feet.
To the wind she says, “They have eaten me alive.”
 
 
(Fuente: Jonio González)