Esperamos
el tropo
que caiga del cielo,
el hocico reflexivo
para relamer
el soporte
dulce
y la tierra agriada
que produzca
semilla ubérrima;
esperamos
la suspensión
del enigma
y el desquicio
de su revelación;
esperamos
la angularidad
que descubra
y el llano,
que nos despeje
las dudas,
la vida pasada,
el futuro,
y las várices,
y nos revolcamos
en opios,
analistas,
grandes hermanos,
bibliotecas caprichosas
y secos alcoholes,
pero nada hay
si lo que hay
trajina espumas
y plumajes
topográficamente
aferrados al consuelo.
- Inédito -
No hay comentarios:
Publicar un comentario