jueves, 14 de marzo de 2024

Francisca Aguirre (Alicante, España, 1930 - Madrid, 2019)

 

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UNA MALA DISPOSICIÓN


Quizás tuvo la culpa
una mala disposición de mi esqueleto.
Seguramente me falló la osamenta.
Debo de tener la tráquea demasiado estrecha
y cualquier cosa le molesta
se irrita y trago mal.
El caso es que aquel hombre
estaba hecho una furia y todo le estorbaba:
los mendigos los chinos los rumanos.
Estaba hasta los pelos de las quejas de las mujeres.
Y se puso a decir que
lo que hacía falta era una mano dura como antes.
 
Y a mí me dio por toser
y terminé escupiéndole.
 
 
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Poeta nacida en Alicante, España, en 1930. Creció en el seno de una familia de artistas y se formó de manera autodidacta. Al finalizar la Guerra Civil, su padre, el pintor Lorenzo Aguirre, fue condenado a muerte y ejecutado en 1942. Comenzó a trabajar con quince años de telefonista. Conoció a Félix Grande, con quien se casó en 1963. Ambos eran amigos íntimos de Antonio Gala. Fue una militante política activa y perteneció, por su fecha de nacimiento, a la generación del 50, aunque la tardía publicación de su primer poemario supuso que su nombre se viera excluido de las antologías y que sólo desde hace unos pocos años se haya hecho justicia reconociéndola como una autora de primera línea. Algunas de sus obras más destacadas son Ítaca (Premio de Poesía Leopoldo Panero, 1972), que fue un hito de la poesía escrita por mujeres en la segunda mitad del siglo XX, Trescientos escalones (Premio Ciudad de Irún, 1976), La otra música (1978), La herida absurda (2006), Nanas para dormir desperdicios (Premio Alfons el Magnànim, Hiperión, 2008) o Historia de una anatomía (Premio Internacional Miguel Hernández-Comunidad Valenciana, Hiperión, 2010), por el que obtuvo el Premio Nacional de Poesía en 2011. En prosa publicó el libro de relatos Que planche Rosa Luxemburgo (1995) y las memorias Espejito, espejito (1995). En 2018 recibió el Premio Nacional de las Letras. La propia autora afirmó que esperaba que ese reconocimiento sirviera para reivindicar la herencia de todas esas voces femeninas que fueron quedando de lado por doble motivo: por ser mujeres y por estar exiliadas. Murió en Madrid el 13 de abril de 2019.

 

(Fuente: Cecilia Pontorno)

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