domingo, 10 de marzo de 2024

Carlos Drummond de Andrade (Minas Gerais, Brasil, 1902 - Río de Janeiro, 1987)

 

La casa del tiempo perdido

 

Golpée a la puerta del tiempo perdido, nadie me atendió.
Golpée una segunda vez, y otra vez, y otra vez.
No hubo respuesta.
La casa del tiempo perdido está cubierta de hiedra
por la mitad; la otra mitad son cenizas.

Casa donde no vive nadie, y yo golpeando y llamando
por el dolor de llamar y no ser escuchado.
Simplemente golpear. El eco me devuelve
mis ansias de entreabrir esos palacios helados.
La noche y el día se confunden en la espera,
en golpear y golpear.

El tiempo perdido ciertamente no existe.
Es un caserón vacío y condenado. 
 
  Traducción de Ezequiel Zaidenwerg 


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