de "los gemidos"

Balada de Pablo de Rokha
Yo
canto, canto sin querer, necesariamente, irremediablemente, fatalmente,
al azar de los sucesos, como quien come, bebe o anda y porque sí;
moriría si NO cantase, moriría si NO cantase; el acontecimiento floreal
del poema estimula mis nervios sonantes, no puedo hablar, entono, pienso
en canciones, no puedo hablar, no puedo hablar; las ruidosas,
trascendentales epopeyas me definen, e ignoro el sentido de mi flauta;
aprendí a cantar siendo nebulosa, odio, odio las utilitarias, labores,
zafias, cuotidianas, prosaicas, y amo la ociosidad ilustre de lo bello;
cantar, cantar, cantar... he ahí lo único que sabes, Pablo de Rokha!...
* * *
Los
sofismas universales, las cósmicas, subterráneas leyes dinámicas,
dinámicas me rigen, mi canción natural, polifónica se abre, se abre más
allá del espíritu, la ancha belleza subconciente, trágica, matemática,
fúnebre, guía mis pasos en la oscura claridad; cruzo las épocas cantando
como un gran sueño deforme, mi verdad es la verdadera verdad, el
corazón orquestal, musical, orquestal, dionysiaco, flota en la augusta
perfecta, la eximia resonancia unánime, los fenómenos convergen a él, y
agrandan su sonora sonoridad sonora, sonora; y estas fatales manos van,
sonámbulas, apartando la vida externa, conceptos, fórmulas, costumbres,
apariencias, mi intuición sigue los caminos de las cosas, vidente,
iluminada y feliz; todo se hace canto en mis huesos, todo se hace canto
en mis huesos.
* * *
Pus,
llanto y nieblas lúgubres, dolor, solo dolor mamo en los roñosos pechos
de la vida, no tengo casa y mi vestido es pobre; sin embargo, mis
cantares absurdos, inéditos, modestísimos suman el pensamiento, TODO el
pensamiento de la raza y la voz del instante; soy un país HECHO poeta,
por la gracia de Dios; desprecio el determinismo de las ciencias
parciales, convencionales, pues mi sabiduría monumental surje pariendo
axiomas desde lo infinito, y su elocuencia errante, fabulosa y terrible
crea mundos e inventa universos continuamente; afirmo o niego, y mi
pasión gigante atraviesa tronando el pueblo imbécil del prejuicio, la
mala aldea clerical de la rutina.
* * *
Atardeciendo
me arrodillé junto a una inmensa y gris piedra humilde, democrática,
trágica, y su oratoria, su elocuencia inmóvil habló conmigo en aquel
sordo lenguaje cosmopolita e ingenuo del ritmo universal; hoy, tendido a
la sombra de los lagos he sentido el llanto de los muertos flotando en
las corolas; oigo crecer las plantas y morir, los viajeros planetas
degollados igual que animales, el sol se pone al fondo de mis años
lúgubres, amarillos, amarillos, amarillos, las espigas van naciéndome, a
media noche los eternos ríos lloran a la orilla de mi tristeza y a mis
dolores maximalistas se les caen las hojas;. . .«buenos días, buenos
días árbol», dije al reventar la mañana sobre las rubias cumbres
chilenas, y más tarde clamaba: «estrellas, SOIS estrellas, oh!
prodigio...»
* * *
Mis
pensamientos hacen sonar los siglos, todos los siglos; voy caminando,
caminando, caminando musicalmente y mis actos son himnos, cánticos
naturales, completamente naturales; las campanas del tiempo repican
cuando me oyen sentirme; constituyo el principio y la razón primordial
de todas las tonadas, el eco de mis trancos restalla en la eternidad,
los triángulos paradójicos de mi actitud resumen el gesto, el gesto, la
figura del super hombre loco que balanceó la cuna macabra del orbe e iba
enseñándole a hablar.
* * *
Los
cantos de mi lengua tienen ojos y pies, ojos y pies, músculos, alma,
sensaciones, grandiosidad de héroes y pequeñas costumbres modestas,
simplisísimas, mínimas, simplisísimas de recién nacidos, aullan y hacen
congojas enormes, enormes, enormemente enormes, sonríen, lloran,
sonríen, escupen al cielo infame o echan serpientes por la boca, obran,
obran lomismo que gentes o pájaros, dignifican el reino animal, el reino
vegetal, el reino mineral, y son bestias de mármol, bestias, bestias
cuya sangre ardiendo y triste, triste, asciende a ellos desde las
entrañas del globo, y cuyo ser poliédrico, múltiple, simultáneo está en
los quinientos HORIZONTES geográficos; florecen gozosos, redondos,
sonoros en Octubre, dan frutos rurales a principios de Mayo y Junio o a
fines de Agosto, maduran todo el año y desde nunca, desde nunca;
anarquistas, estridentes, impávidos, crean un individuo y una gigante
realidad nueva, algo que antes, antes, algo que antes no estaba en la
tierra, prolongan mi anatomía terrible hacia lo absoluto, aún existiendo
independientemente; ¡tocad su cuerpo, tocad su cuerpo y os
ensangrentareis los dedos MISERABLES!.. !..
* * *
Ariel
y Calibán, Egipto, Grecia, Egipto y SOBRE TODO Chile, los cuadrados
países prehistóricos, Jesús de Nazareth, los cielos, las montañas, el
mar y los hombres, los hombres, las oceánicas multitudes, ciudades,
campos, talleres, usinas, árboles, flores, sepulcros, sanatorios,
hospicios u hospitales, brutos de piel terrosa y lejano mirar lleno de
églogas, insectos y aves, pequeñas, arminosas mujeres pálidas; el cosmos
idiota, maravilloso, maravilloso, maravilloso, maravilloso orienta mis
palabras, y rodaré sonando eternamente, como el viejo nidal, como el
viejo nidal, como el viejo nidal en donde anidan TODOS los gorjeos del
mundo!...
~
Imprecación a Satanás
Sobre el pensamiento y la muerte, al final, al final del hombre, la vida, la vida y sus causas… al final!, muy lejos, muy lejos, muy lejos de vosotros, muy lejos, frente a mí, tú, oh!, sueño funeral, gris como el entendimiento vegetal o botánico, botánico de un árbol, hijo de mujer, hijo de mujer dominas
el espectáculo; sideral y aúllas, aúllas, aúllas, aúllas, mueves tus
días fatales amarillentos lo mismo que atardeceres lluviosos u hombres
idiotas, e impones, iconoclasta y ácido, la perspectiva imperial que el
sufrimiento humano, el sufrimiento humano, el sufrimiento humano
imaginó, a manera de cumbre soleada por el sol muerto del vacío, para ti, Satanás.
* * *
Creo en Dios, como el espanto inicial del conocimiento, la mentira animal prolongándose
inmensa y dolorosamente hacia la eternidad balbuciente de las últimas,
pálidas, pálidas, última e inútiles experiencias, el espectro
monumental, crepuscular o absurdo del bimano que emerge, emerge, emerge
agobiando con el misterio azul de los anchos asombros elementales hasta las montañas de las amargura racional; he mirado pasar, tranquilamente, al poeta de ayer por el camino, sin crepúsculos,
de la belleza habitual, inmóvil con la inmovilidad del concepto e
ingenuamente feliz, ingenuamente feliz, pero tu canto horrible de maldito,
alarido de fúnebres, extraordinarios e inhábiles tonos ácidos,
mortuorios, ácidos, mortuorios, arrojó a la sombra de mis sesos
ardientes la semilla hostil, la semilla hostil, embrión de plantas
lúgubres, impudentes, tentaculares, envenenadas cual culebras, el
horror, la tragedia que corroe y alumbra, alumbra colmando de canciones
agrias, mi verdad superior, Satanás.
* * *
Tu
fealdad que culmina, que culmina a fuerza de expresión estética el
dinamismo, la belleza de los fenómenos reales y la ilusión, tu fealdad,
tu fealdad es bella, bella, bella, bellísima con el terror sublime del
ritmo tremendo, horrendo, tremendo, tremendo, tétrico y móvil que hacen temblando, diez, cien planos y diez mil líneas muertas, truncas, rotas, viajeras de la forma, golondrinas celestes del volumen, ahí donde hay ruido, pánico, frío, frío, frío, frío, frío de soledad, el tiempo y los seres pálidos concluyen y comienzas tú, Satanás.
* * *
Enemigo
del hombre, el odio de la tierra levantó un mausoleo colosal a tu alma,
enemigo del hombre, y mientras de abominaron, entonces, cuando la
maldición de los siglos te azotaba la cara con el vómito, el vómito de
las congojas unánimes, en aquel día tu corazón perfumaba los cielos ENORMES, Satanás.
* * *
Constituyes
lo dionysiaco, lo dinámico, lo demoníaco, la sonora razón de la fuerza,
el canto de rebelión coronado de águilas, por eso te maldicen, porque
eres como un viento, como un viento, como un viento destructor de
ilusiones o como gemido, y chillan las flacas mujeres, sollozan los
niños, sollozan los niños, alzan vuelo, ateridos y horrorizados,
ateridos y horrorizados los pájaros cuando vienes tronando por tu camino
de estrellas despedazadas tu canción estridente, Satanás.
* * *
Desterrado, nadie te quiso jamás, desterrado!, desterrado!, desterrado!, entristecido con el dolor de todas, todas, todas las tristezas, haz andado errabundo con tus
manos cargadas de lamentables afectos lamentables, por encima de los
cementerios, a la vera de las abandonadas ciudades y las casas vacías,
el más triste de todos los símbolos, y nunca, nunca, nunca, nunca, nunca te dijeron: “amigo”, Satanás.
* * *
Yo,
extendidas sin rumbos las eternas, dolorosas manos errantes, levantando
mi voz por encima de todas las vastas épocas, las vastas épocas, las
vastas épocas, pronuncio mi bendición a ti, Satanás; bendito seas,
bendito seas, estatua de lo malo, estatua de lo malo y CONDICIÓN del
bien, Jehová negro, bendito seas porque egregio, autoritario y solo, solo como yo, solo y aplastado con todas, con todas las desgracias de “los hijos de Adán”, con el escarnio de todos los pueblos, las anchas naciones,
con la enemistad de todas las cosas, todas las cosas, con la antipatía
de los instintos rojos y la amarga abominación eterna que pueblan los
profundos cielos admirables, la cansada tierra y el mar elevas tu plegaria al infinito, hermano mío, hermano mío, como el más grande, como el MÁS grande de TODOS los monumentos al dolor, Satanás, hermano mío! …
~
Dios
Lo
fabricó el hombre, lo fabricó á su imagen y semejanza, y es una gran
congoja y un hombre inmenso, un hombre inmenso, continuación de todos
los hombres, todos los hombres, los hombres mas hombres, continuación de
todos los hombres hacia lo infinito, un sueño, todo un sueño o un
TRIÁNGULO que se diluye en las estrellas claras.
¡Cuánto
dolor, cuánto dolor necesitó la tierra para crearte Dios, para
crearte!, .— ¡cuánto dolor!—, Gesto de la angustia del mundo, enfermedad
de la materia y enorme, enorme manía de enormidades!
Aquella
gran caricatura humana, Dios, Dios, llena los cielos vacíos, las
tristes conciencias, las tristes conciencias y las congojas GRANDES, y
su voz de cadáver neutro resume y suma, para el hombre, todos los
gemidos de las cosas y, además, lo otro, lo lejano, lo otro, lo otro en
su actitud corriente y desconcertante como palabras de mujer o niño
ingenuo, o niño ingenuo, o niño ingenuo; Dios malo, Dios bueno, Dios
sabio, Dios necio, Dios que tiene pasiones y gestos, virtudes y vicios,
mancebas o hijos adulterinos, oficina como un boticario, como un
peluquero cualquiera.
Por él, solo por él la
tierra escupió los cándidos frutos de la tierra, los cándidos frutos de
la tierra, y el hombre negó al mundo enorme, negó al mundo; ¿quién fue,
quién fue jamás, quién fue mas amado que él?.., él, él fue lo más amado y
no era nada, nadie, él no fue nunca, nunca, nunca fue, nunca, nunca,
nunca fue!..
Tragedia de Dios, Dios, Dios, la mayor infamia de los siglos, la mentira, la patada FENOMENAL á los derechos de la vida, Dios.
Dios
contestó sonriendo contestó Dios, Dios contestó las más tremendas, las
más oscuras, las más funestas interrogaciones y la gran pregunta de las
cosas; pero las más tremendas, las mas oscuras, las más funestas
interrogaciones y la gran pregunta de las cosas aún, aún no han sido, no
han sido, no han sido contestadas todavía, todavía no han sido
contestadas; Dios aplastó la tierra, oh! hipopótamo sagrado, Dios
aplastó la tierra con las patas inmundas, y, hoy las huellas perduran,
perduran sobre los caminos y la pausa trágica de los mundos.
Ennegreció, ennegreció, ennegreció LA VIDA con la pintura negra de los sueños y orinó, orinó la dignidad del hombre.
—«Dios, Dios, Dios, existes? Dios!, Dios!, Dios¡ »
aúllan
los pueblos y las viejas, las viejas y los pueblos por las llanuras
teológicas... —callad!.. idiotas, callad!.. callad!.. Dios sois
VOSOTROS.
*
Gran ala absurda, Dios se extiende sobre LA NADA ..
~
Oración a la Belleza
El
mundo está llorando RECIÉN nacido, oh! divinidad del sueño) y tú
arrullas maternalmente, maternalmente al pequeño idiota rubio, con el
problema azul de las últimas canciones, con el problema azul de las
últimas canciones...
* * *
A
compás del minuto evolucionas, y eres eterna e INMUTABLE; tu actitud
asciende al púlpito ideal de las estrellas y SANTIFICA los excrementos
del asno, nivela los fenómenos, el bien y el mal; y tus pies, llenos de
claridad, caminan sobre el dolor mineral de los pueblos colmando de
verdades la milenaria y vil, errante voz «del animal HUMANO».
* * *
Conmoción
religiosa, trágica, dionisíaca de la substancia in-numerable, espíritu
del universo y pan del TRISTE, pan del TRISTE, belleza, raie de Dio?,—el
temblor de su dedo enorme, la nocturna luz muerta de sus pupilas
inexistentes—, mujer que enloqueciste con tus caricias al mas grande de
los poetas: Satanás.
Lo verdadero es múltiple y
tú UNA y muchas, mochas; tus axiomas son absolutos frente a la vanidad
del conocimiento, floreces por encima de la verdad y constituyes,
sollozando, la VERDADERA sensación del cosmos.
* * *
Ha
treinta épocas, ha treinta épocas, tu ilusión temblaba en los ELEMENTOS
del orbe,—ERES anterior a la materia,— hoy, iluminas el capullo
irremediable de sus consecuencias, sus resultados, sus conclusiones: el
automóvil a la luna, la pálida locomotora hija de metales grises, la
hulla y las aguas eximias y egregias, los aeroplanos errantes, y las
oscuras multitudes, las oscuras multitudes, las oscuras multitudes
revolucionarias conmoviendo la SOCIEDAD con su ideal grandilocuente.
* * *
Belleza,
prolongación de lo infinito y COSA inútil, belleza, belleza, madre de
LA SABIDURIA, colosal lirio de aguas y humo, aguas y humo sobre un
atardecer extraordinario como el NACIMIENTO de un HOMBRE... —¿Qué
quieres conmigo, belleza qué quieres conmigo?
~
Pablo de Rokha por Pablo de Rokha
Yo
tengo la palabra agusanada y el corazón lleno de cipreses metafísicos,
ciudades, polillas, lamentos y ruidos enormes; la personalidad, colmada
de eclipses, aúlla. (Mujer: sacúdeme las hojas marchitas, del pantalón).
* * *
Andando,
platicando, andando con la tierra por los caminos varios, se me caen
los gestos de los bolsillos, —atardeciendo olvidé la lengua en la plaza
pública...—, no los recojo y ahí quedan, ahí, ahí, como pájaros muertos
en la soledad de los mundos, corrompiéndose; el hombre corriente dice:
«son colillas tristes», y pasa.
* * *
Como
el pelo, me crecen, me duelen las ideas; dolorosa cabellera polvorosa,
al contacto triste de lo exterior cruje, orgánica, vibra, tiembla y,
cargada de sangre, parece un manojo de acciones irremediables.
(Radiogramas y telegramas cruzan los hemisferios de mi fisiología,
aullando sucesos, lugares, palabras).
* * *
Ayer
me creía muerto; hoy, no afirmo nada, nada, absolutamente nada, y, con
el plumero cosmopolita de la angustia, sacudo las telarañas a mi
esqueleto sonriéndome en GRIS de las calaveras las paradojas, las
apariencias y los pensamientos; cual una culebra de fuego la verdad, la
verdad le muerde las costillas al lúgubre Pablo.
* * *
Aráñanme
los cantos la congoja y el vientre, con las peludas garras siniestras
de lo infinito; voy a abortar un mundo; (mis calzoncillos, mis
calzoncillos se ríen a carcajadas!..).
* * *
Un ataúd azul, y unas canciones sin sentido, intermitentes, guían mis trancos mundiales.
* * *
Y
la manta piojenta de la vida me envuelve grotescamente cual la claridad
a los ciegos...(Ruido de multitudes, automóviles, muchedumbres, van
conmigo; como pájaro solo y loco canta lo absoluto en los álamos negros
de tu cabeza, Pablo de Rokha!..). (... ... ... Universo, Universo, ¡cómo
nos vamos borrando, Universo, tú y yo, SIMULTÁNEAMENTE!.. ... ... —).
***
En: Los gemidos. Santiago de Chile: Autoedición, 1922.
(Fuente: La comparecencia infinita)
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