EL POETA VIEJO
Soy ese chico
de nueve años, que
un día
se calló para
siempre.
Escribir no es
hablar, es
tender una cuerda
silenciosa. Es irse
a otro
país --ni oscuro ni
luminoso--
Lejos. Es morir y
resucitar
al tercer día. Es
vivir de otro
modo. Ahora que ya
cumplo
los 60, escribo como
si
no hubiera escrito
una sola
palabra nunca.
Descubro
cielos, pozos
encantados
en la cocina,
mientras revuelvo
la comida o caliento
el café.
Si antes estuve
solo, ya
no lo estoy.
.Escribo para mí.
Alegre, aunque esté
triste.
O al revés. Ser
niño fue algo
hermoso (todavía lo
es).
Ser joven, lo mismo.
Pero
déjenme con mis
años
finales, los poemas
finales,
como quien regresa
de un largo viaje
(o no tan largo)
pero
regresa. Como quien
al cerrar los ojos,
los abre
y piensa “Es la
primera vez
que algo así, tan
extraordinario,
ocurre". Y
apenas lo dice, ya
pasó.
De “Y si llama él”
Inédito
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