
Arreglos de paisajes en miniatura
Tomo un puñado de tierra y hago creer a quien mira,
que se
trata de una montaña.
Ella toma una copa labrada, llena de
agua,
y la convierte en un río.
Ayer la vi
y
acordamos transformar algo entre los dos
para burlar a los Seis
Demonios del desierto.
Ho Yuan Chen. Dinastía Legendaria.
Conociendo a una persona antes del momento adecuado
Pocas desgracias pueden ser tan formidables,
como la de estar
deslizado en el tiempo.
Cinco años puede ser todo lo que hace
falta
para la diferencia entre el horror y la felicidad.
Ho Yuan Chen. Dinastía Legendaria.
Pequeño gorrión
Mi amada no conoce jaulas;
va y vuelve cuando se le
ocurre.
No te cantaré cuando te hayas ido,
pequeño
gorrión salvaje.
Te canto ahora que me amas.
Shen Chin. Dinastía Wei
El trueno de la seda
Escucho el trueno de la seda,
miro el brillo deslumbrador de
una piedra opaca,
y huelo las escamas del pez de madera.
Sin
embargo, no supe sentir a tiempo tu corazón.
Lu Ch’iu. Dinastía Hsia.
Bajando el opuesto
Insinúas con tu actitud
que mi excesivo interés te inspira
rechazo.
Pero el movimiento es siempre un punto de vista.
Yo
digo que es la terraza la que baja su vuelo
alejándose de la
grulla.
Tsé Fung Tsi. Reino de Chou
Tres años
Hay un momento donde más muerta está la ilusión
de eso
que, desesperados, conseguimos en sueños.
No mucho
después,
sino en el instante del despertar.
Abro los ojos
luego de un sueño de tres años.
Cho Tang. Dinastía Chin.
En aguas bajas
Mis poemas antes tenían
toda la profundidad de la
superficie.
Ahora tienen toda la superficialidad
de lo
profundo.
Yo sé de la molicie que espera en las aguas bajas.
Shen Chin. Dinastía Wei.
La concubina
Ella, desnuda, se expone ante mí,
en una variedad de su
invitación clásica.
Yen Ts’anglang. Dinastía Ch’i.
En Poemas Chinos, 1987
(Fuente: Biblioteca Ignoria)
No hay comentarios:
Publicar un comentario