martes, 12 de marzo de 2024

Ósip Mandelstam (Varsovia, Polonia, 1891 - Rusia, 1938)

 

Se me dio un cuerpo – ¿quién
me dice para qué? Es sólo mío, sólo él.
 
La alegría apacible: poder respirar, vivir.
¿A quién darle las gracias?
 
Debo ser el jardinero, debo ser también la flor.
Aquí en el calabozo del mundo no estoy solo.
 
El cristal de la eternidad exhala
mi aliento, mi calor.
 
El dibujo en el cristal, la letra:
no la lees, no la reconoces.
 
Aunque el vaho desaparezca pronto,
el delicado dibujo permanece.
 
 
  Sin datos de traducción
 
 
(Fuente: La Parada Poética) 
 

 

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