1
Maestro, plácidas son
todas las horas
que perdemos,
como en un jarro,
ponemos flores.
No hay tristezas
ni alegrías
en nuestra vida.
Así sepamos,
sabios incautos,
no vivirla,
sino recordarla,
tranquilos, plácidos,
teniendo a los niños
por nuestros maestros
y los ojos llenos
de Naturaleza...
Junto al río,
junto al camino,
conforme venga,
siempre en el mismo
leve descanso
de estar viviendo.
El tiempo pasa,
nada nos dice.
Envejecemos.
Sepamos, casi
maliciosos,
cómo irnos.
No vale la pena
hacer nada.
Nada se resiste
al dios atroz
que hasta sus propios hijos
devora.
Cojamos flores.
Mojemos leves
nuestras manos
en los ríos serenos
para en ellos, también
aprender sosiego.
Girasoles mirando
siempre al sol,
de la vida iremos
tranquilos, teniendo
ni el remordimiento
de haber vivido.
Odas de Ricardo Reis
(Fuente: Fragmentos Pessoanos)
No hay comentarios:
Publicar un comentario