Mi Musa
Mi Musa está lejana: se diría
(es lo que muchos piensan) que nunca haya existido.
Si alguna hubo, ahora viste de espantapájaros
izado a duras penas sobre alambres de parras.
Flamea como puede; resistió a los monzones
manteniéndose erguida, sólo un poco agobiada.
Si el viento amaina sabe todavía agitarse
como si me dijera “camina, sin temor,
mientras te pueda ver te daré vida”.
Mi Musa hace ya tiempo ha dejado un desván
de sastrería teatral; y era atuendo de lujo
aquel que ella vestía. De mí mismo colmada
se paseaba orgullosa. Hoy tiene aún una manga
y con ella dirige su cuarteto
de cañas. Es la sola música que soporto.
[Versión de Pablo Anadón.
Córdoba, 25-XI-20]
*
La mia Musa
La mia Musa è lontana: si direbbe
(è il pensiero dei piú) che mai sia esistita.
Se pure una ne fu, indossa i panni dello spaventacchio
alzato a malapena su una scacchiera di viti.
Sventola come può; ha resistito a monsoni
restando ritta, solo un po’ ingobbita.
Se il vento cala sa agitarsi ancora
quasi a dirmi cammina non temere,
finché potrò vederti ti darò vita.
La mia Musa ha lasciato da tempo un ripostiglio
di sartoria teatrale; ed era d’alto bordo
chi di lei si vestiva. Un giorno fu riempita
di me e ne andò fiera. Ora ha ancora una manica
e con quella dirige un suo quartetto
di cannucce. È la sola musica che sopporto.
[Da "Diario del '71 e del '72",
in: L'opera in versi, Einaudi, Torino, 1980]
(Fuente: El trabajo de las horas)
No hay comentarios:
Publicar un comentario