La poda
en el bonsái es esencial
a la hora de abordar el crecimiento de la tristeza
manteniendo de esta forma su belleza y su armonía
No le corresponde a la poda la intención de abreviar
De hacer de lo podado algo quieto y apacible
Más bien consistirá en invertir todo el tiempo
y toda la atención posibles
en perpetuar su voluntad de seguir
Las podas deben de ser periódicas
si lo que queremos es fortalecer nuestro árbol
y preservar su estado de salud
Por eso debemos conocer muy bien nuestra tristeza
para saber cómo y cuándo podar
No hay límites en el bonsái
y no se puede pensar en el bonsái
sin pensar en la poda
En las yemas de la herida
En la serie de cortes precisos que habremos de realizar
poniendo a prueba nuestra fe
Nuestra esperanza de que la tristeza reaccionará
y brotará nuevamente
ahora sí
en la dirección deseada
en Manual para nadie (Piedra Papel Libros, Jaén: 2018)
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