Siempre verano
(A Carlos Martínez Rivas, en soledad y solidaridad)
Los hombres y mujeres solitarios
vistos en mesas, playas, bancos,
eran espejo y advertencia
de la otredad, el desamor mismo.
Lo advertido devino
realidad: no hay tequieros ni cópula
soñada que resistan una tumba
de espuma y cháchara marinas.
Mar, amor, ternura de arenisca,
fueron sal, zancadillas
que echó la estación
sobre nosotros. Soga en casa
de ahorcado, el verano
fue soledad, desamor mismo.
(Agua Regia. Editorial Universitaria Centroamericana,. San José, Costa Rica, 1972).
*
Labio que no ha
tocado espinas
no mereció jamás
la rosa.
*
En la foto, de izquierda a derecha: los poetas nicaragüenses Pablo Antonio Cuadra, Beltrán Morales y Rubén Darío, en casa del primero
(Fuente: Hermann Bellinghausen)
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