jueves, 18 de abril de 2024

Jack Gilbert (EEUU, 1925 - 2012)

 

Medir el tigre

 

Barriles de cadenas. Medias reses apiladas en camionetas.
Búfalos acuáticos que arrastran troncos de teca por el barro del río
en las afueras de Mandalay. El Pantocrátor de la cúpula bizantina.
La grúa colosal que transporta bloques de acero
entre rugidos por la luz mortecina hasta la cortadora gigantesca
que rebana unas planchas diamantinas de tres cuartos de pulgada
que caen una por una. El peso de la mente fractura
las vigas y pilares del espíritu, hace que se derrame
la fragua del corazón. Lingotes incandescentes del tamaño de un coche
salen de una fresadora titánica, escoria roja que se desprende
del metal que brilla más en la oscuridad. El río Monongahela
más abajo, con el resplandor de la noche en la panza. Silencio
salvo el ruido de la maquinaria dentro de uno. Vas
a volver a amar, me dice la gente. Dale tiempo. A mí que el tiempo
se me acaba. Día tras día de la vida diaria.
Lo que llaman la vida de verdad, en planchas de un octavo de pulgada de grosor.
Lo nuevo que se pasea por ahí como si tuviera algún sentido.
Ironía, pulcritud y rima que pretenden pasar por poesía.
Quiero volver a esa época después de la muerte de Michiko
en que lloraba todos los días entre los árboles. A lo real.
A la magnitud del dolor, a estar así de vivo. 
 
 
  Traducción de Ezequiel Zaidenwerg 

 

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