IRATXE AHORA ME MIRA MIENTRAS ESCRIBO
Iratxe ahora me mira mientras escribo esto,
llevo en mi pelo largo de poeta
una corona de flores de tela
sonríe y me pregunta, en qué estás, trasto?
en La Bella Revolución, le digo,
mientras nos rodean los gatos
en nuestra casa amante, y dice:
y por fin sale?
Digo: Sí. Y ¿qué dice? Pregunta.
No lo sé todavía hasta que no lo lea,
contesto a la vez que retrinan los pájaros.
“Yo sólo transcribo”,
un fuerte empuje de viento mece las altas copas
***
Zorionak Iratxe
por salvar a cada animalito que tenemos en casa de un mundo que los rompió,
A la gata Ali le quemaban para divertirse la carita con un cigarro,
Brisa fue atropellada y se arrastraba con la parte posterior del cuerpo destrozado,
Simba, Ariel, Pantera... abandonados de pequeños en una caja
El perro viene del lobo
El gato, de los grandes felinos, la luna
Les arrebatamos su espacio
y los condenamos a vivir entre los claroscuros de la puta ciudad
(que puta es una esclava por liberar;
pero ciudad además es Chula)
Ellos aún sueñan,
cuando mueven mucho sus cuerpitos
con ese lugar Aquel mundo
Que debemos retornarles,
la deuda que no cesa a los inocentes
***
JUNTOS NOS IREMOS ALGUNA VEZ
Juntos nos iremos alguna vez,
pero no importa, porque te veo.
Juntos nos iremos alguna vez,
pero no importa porque te siento.
Juntos escribiremos un último capítulo alguna vez,
yo ya lo estoy escribiendo
y ya ves que no es el último,
yo ya lo estoy contando y ya ves que no paro
y tú me estás escuchando
y ya ves que no nos detenemos.
Juntos nos iremos alguna vez como las almas.
Juntos nos iremos alguna vez como los ríos.
Pero las almas son el universo.
Pero los ríos van a dar al mar.
Junto a ti encontré la manera de conocerme.
A mí me dijeron: esto eres, pero era mentira.
Como un reo de cien años que va al río
y ve en su reflejo algo que no distingue.
Los reflejos de este mundo son numerosos,
juntos nos iremos algún día.
Las canciones son como los trenes,
no paran de pasar.
Un canto único lo recorre todo, al toro en el valle,
a la luna en la noche.
Ese canto eres tú. Ese canto soy yo.
Y no hay maderas que lo acallen.
No hay cemento que lo tape,
no hay tierra que lo mitigue.
Juntos nos iremos alguna vez pero cantando
este canto
que no cesa: y dice:
Juntos nos iremos alguna vez.
Y vestida de boda, me esperas como el alba a la noche.
El amor es un barco siempre en alta mar.
Tu fuego es mi fuego, tu hielo es mi hielo.
El olvido no existe entre las hojas verdes.
La memoria preside los cortejos de la primavera.
Lo que cae por las montañas en marzo de colores
somos tú y yo, amor, eternamente.
Iratxe mi amiga Iratxe mi amante Iratxe mi madre
Iratxe la tierra y la senda
Ángel Padilla. La bella revolución. Ed. Amargord, 2022
(Fuente: Voces del extremo)

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