EN EL AÑO 2020
¿Quién de nosotros quedará entonces—
viejo, aturdido, confuso—
pero con ganas de hablar sobre nuestros amigos muertos?Hablar y hablar, como una vieja canilla que pierde.
Para que los jóvenes,
respetuosos, emotivos, curiosos,
se vean agitados
por los recuerdos.
Por la sola mención de este o aquel nombre,
y de lo que hicimos juntos:
(como fuimos nosotros respetuosos, pero inquisitivos y entusiasmados, al escuchar a quienes nos contaban sobre los muertos ilustres que nos precedieron).
¿De quién de nosotros dirán
a sus amigos
¡conoció a este y al otro!? Fue amigo de_______________
y pasaron tiempo juntos.
Ese estaba en aquella gran fiesta.
Todo el mundo estaba ahí.
Celebraron
y bailaron hasta el amanecer.
Se abrazaron
y bailaron hasta que salió el sol.
Ahora no están más.
¿De quién de nosotros se dirá—
él los conoció? Se dio la mano con ellos
y los abrazó, pasó la noche
en sus cálidos hogares ¡Los amó!
Amigos, los amo, es cierto.
Y espero ser lo suficientemente afortunado,
lo suficientemente privilegiado,
para vivir y dar testimonio.
¡Créanme, solo diré las cosas más excelsas
sobre ustedes y nuestro tiempo acá!
Para el sobreviviente tiene que haber algo para esperar.
Envejecer, perderlo todo y a todos.
(Fuente: Rosario Vanesa Parisi)
No hay comentarios:
Publicar un comentario