CANCIÓN PARA LOS OJOS
Lo que yo quiero saber
es dónde estoy...
Dónde estuve,
sé que nunca lo sabré.
Adónde voy ya lo sé...
Dónde estuve,
dónde voy,
dónde estoy
quiero saber,
pues abierto sobre el aire,
muerto, no sabré que, soy vivo,
lo que quise ser.
Hoy lo quisiera yo ver;
no mañana:
¡Hoy!
CANTAR TRISTE
Yo no quería,
no quería haber nacido.
Me senté junto a la fuente
mirando la tarde nueva...
El agua brotaba, lenta.
No quería haber nacido.
Me fui bajo la alameda
a ocultarme en su tristeza.
El viento lloraba en ella.
No quería haber nacido.
Me recliné en una piedra,
por ver la primera estrella...
¡Bella lágrima de estío!
No quería haber nacido.
Me dormí bajo la luna.
¡Qué fina luz de cuchillo!
Me levanté de mi pena...
(Ya estaba en el sueño hundido).
Yo no quería,
no quería haber nacido.
JUNTO AL ARROYO
Amanecer.
Caudal del sueño,
lluvia del estío:
¿adónde va
la nube en que has nacido?
Eco del bosque,
corazón del viento:
¿dónde a voz
que te dejó en el cielo?
Rumor el agua
entre los tallos débiles:
¿adónde va
el frescor de tu corriente?
Cuerpo fugaz del hombre,
esbelto junco:
¿dónde olvidó tu sombra
su desnudo?
Belleza, soledad.
contemplación callada:
¿dónde el aroma fiel
de tu palabra?...
(La voz de Dios
resuena contra el tiempo...)
¿Dónde, el amor,
oculta su misterio?
(Fuente: Henderson Espinosa)
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