LA SEGUNDA VENIDA
Dando vueltas y vueltas en el giro creciente
El halcón no puede oír al halconero;
Las cosas se desparraman; el centro no las puede contener;
La mera anarquía está desatada en el mundo,
La marea teñida de sangre está desatada y en todas partes
La ceremonia de la inocencia es ahogada;
Los mejores carecen de toda convicción, en tanto que los peores
Están repletos de apasionada intensidad.
Sin duda, alguna revelación está próxima;
Sin duda, la Segunda Venida está próxima.
¡La Segunda Venida! Apenas pronunciadas estas palabras
Una vasta imagen del “Spiritus Mundi”
Confunde mi vista: en algún lugar, entre las arenas del desierto,
Una forma con cuerpo de león y cabeza humana,
Una visión vacía e implacable
Mueve sus lentos muslos mientras en torno tuyo
Tiemblan las sombras de las rabiosas aves del desierto.
La oscuridad cae nuevamente; pero ahora sé
Que veinte siglos de sueño pétreo
Fueron afligidos hasta la pesadilla por una cuna,
¿Y qué bestia encrespada, llegada al fin su hora,
Se encamina hacia Belén para nacer?
Fuente: Poesía inglesa contemporánea. Estudio preliminar, selección, traducción y notas por E. L. Revol. Ediciones Librerías Fausto, Buenos Aires, 1974.
(Fuente: César Cantoni)
No hay comentarios:
Publicar un comentario