De noche
En mis sueños yo siempre me despido y me voy
y no sé ni me importa ni adónde ni por qué
y es dulce despedirse y es dulce separarse
y aún más dulces la noche y la ráfaga de viento.
En mis sueños, los otros se despiden de mí,
me dan la del estribo y yo tomo y sonrío,
qué alegría este viaje, qué alegría partir,
que alegría: mis amigos no saben lo que pienso.
Traducción de Ezequiel Zaidenwerg
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