sábado, 18 de septiembre de 2021

Efraín Huerta (México, 1914 - 1982)

 

Elegía de la policía montada

 

Habría que nombrarlos con una palabra ciega,
porque son mudos como gusanos enloquecidos,
porque tienen manos de plomo, pies y alma de plomo,
porque nombrarlos trae mala suerte y mala muerte.
 
Decir su nombre de uniforme de canallas,
decirlo, maldecirlo,
es como vomitar de miedo
y sentir en la piel un fulgor de agonía.
 
Un millar de caballos, negros y horribles animales
como ruiseñores cancerosos,
un millar de piedras que no hablan,
dos millares de negras botas,
un millar de sucios relámpagos
que golpean en la espalda del pobre.
 
 
 
(Fuente. Buenos Aires Poetry)

No hay comentarios:

Publicar un comentario