Cuatro poemas de La gran hablada
Un gato saltará sobre mi cuerpo dije en el parque
Encenderá sus garras en mi piel
Todos me miran y dicen: La Carmen tiene una hija
La hija es hija de la hija de la hija;
quien dulcea el pequeño desvelo
de veintiuna noches sagradas en las que las dos perdidas
nos fuimos en la línea intransitable
Aquel que se atreva a seguirnos. Están las cruces
Esperando
Sonó la voz en mis rasgos de india
Quizá la última yagana La última
—————————————————
Todos me miran y dicen: La Carmen tiene una hija
La hija es la hija de la hija de la hija desvelo
de veintiuna noches sagradas dos perdidas
nos fuimos en la línea intransitable
Aquel que se atreva a seguirnos. Están las cruces
esperando
—————————————————
A la una a las dos a las tres al alba casi sonaron
siete cascabeles bajaron los decibeles de las voces
siete mujeres aullaron miles de lobas salieron
a la calle Cuando escuches ladrar los perros en la noche
fíjate de cerrar todas las puertas
Vimos púrpuras Tengo miedo de ese adrenalina en
el rosado pálido de tus labios
“Regalo de los dioses dijo el mendigo con espuma en su
boca recibiendo la música
—————————————————
Madre soñé que te ibas por el precipicio
ayyy como estuco me pego a la pared ahhh
el gato pronto a desgarrarme madre el muro
Me sacaron la foto María yagán yagán
¿Duermes los puntos sus noches?
En La gran hablada
Libros de la resistencia
(Fuente: Pepeles de Pablo Müller)
No hay comentarios:
Publicar un comentario