viernes, 11 de septiembre de 2020

Ronald Stuart Thomas, (Gales, 1913-2000)



La antigua lengua

 

 
Inglaterra, ¿qué has hecho para volver
el habla que usaban mis padres una extraña en mis labios,
una ofensa para el oído, un grillete en la lengua
que quiera ajustar los nuevos pensamientos a una melodía perdurable?
Respóndeme. El taller donde ellos trabajaban
está ocioso, y grueso polvo cubre sus herramientas.
El metal azul de los arroyos, las vetas de cobre y oro
están sin explotar; cae la intrincada filigrana
de las hojas, ¿y quién renovará
su vivo diseño? Cuando la primavera incite al corazón
de los niños a cantar, ¿qué canción será de ellos?
 
 
 
 
 

Lamento por Prytherch

 
 
¡Cuando yo era joven, cuando yo era joven!
¿Fuiste joven alguna vez, Prythcher – un granjero rico,
vacas en el establo, ovejas en el corral,
un huevo marrón debajo de cada gallina,
el maíz rezumando como miel en los graneros?
Ahora eres viejo; la geometría del tiempo
sobre tu cara, que nos indica la suma
de tus años, con sumo cuidado ha conspirado
y cruzado tu frente de amargura.
Tu corazón que está seco como una hoja muerta
deshecha por la cruel química de la escarcha
se aferra en vano a la rama desnuda
donde una vez cantaba un pájaro en abril.
 
 
.....
 
 

R. S. Thomas, tal el nombre bajo el que publicó, fue además sacerdote anglicano.
Muchos de sus poemas están dedicados o referidos a “Prytherch”, personaje ficticio que encarna al típico granjero galés de las colinas. “Un campesino”, escrito en 1942, fue el primer poema sobre Iago Prytherch, que continuó sirviéndole de modelo poético durante aproximadamente dos décadas. En 1996, a los 83 años, Thomas fue nominado para el Nobel de Literatura, otorgado finalmente a Seamus Heaney, quien elogió posteriormente a Thomas en un homenaje efectuado en la Abadía de Westminster.
 
[Trad.: Gerardo Gambolini]
 
 
(Fuente: Gerardo Gambolini)

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