sábado, 19 de septiembre de 2020

Caupolicán Ovalles (Venezuela, 1936 - 2001)

 

 

UNA NOCHE

 

Una noche quiero hacer mía una sirvienta
Soy demasiado pequeño ella se ríe

Pero parece que quisiera Y entonces me quedo

dormido Soy demasiado pequeño

Una noche una sirvienta Es que soy demasiado pequeño

Su nombre es corto
Su pelo es corto

Su inteligencia es corta Creo que le dicen la bruta esa

Y de vez en cuando con mi dedo le toco en la nalga

y salgo corriendo

Un día tuve amores Tengo cinco años

Soy demasiado pequeño

Un día hablo -como si fueran novias- con gallinas blancas

coloradas

negras

de un patio de doscientas

Uno no se explica nada y tiene miedo de preguntar

No vaya a ser que le digan “quédese quieto”

o “vaya a dormir” Yo sé

 

 

 

 

 

PUES BIEN ME IRÉ A ESE CAJÓN DE LA POSTA

 

A José Antonio Ramos Sucre

 

¿Qué hacer, Señor?

 

Si al querer soldar
la caja de plomo
encontró un
DRAGÓN, que le mordió la muerte!

 

¿Qué aconteció allí Señor?

¿Sería que el muerto era un muerto
de mala intención o la mala intención

la tenía el latonero o la urna era de

doble combinación o el dragón era de

papel o de los pintados al fondo de

ciertas urnas?

 

Ah! ¿Se trataba, Gran Señor, de una mujer a reacción?

 

¿QUÉ

estando pariendo

arrojó con estrépito,

por la boca del útero una llama tan grande,

que abrazó la criatura y las manos de la comadre?

¿Era por el contrario un parto JET?

¿O fue, SU EXCELENCIA, la Comadre,

la que por desaveniencias de tipo doméstico,

colocó un explosivo, que de tan mala manera

acabó con el parto?

 

O ¿será acaso ¡BENEMÉRITO SEÑOR!

 

que no os desagrada

 

UNA BOTELLA DETONANTE – PUM?!!!!!

 

¿eh?

 

 

 

 

 

 

Pienso

que como me acuesto como un

tigre

debo despertarme como dos

tigres

y al otro día

como tres

es decir

que dentro de varios siglos

seré un representante

cualitativo de la

ESPECIE.

 

 

 

 

(Fuente: Círculo de poesía)

 

 

 

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