UNA NUBE
Veo venir, lenta sobre el horizonte,
la más lenta y vaga y la más débil
creatura: una blanca y suave nube
que ninguna prisa tiene -y se le nota.
En sus hermanas, por años he leido
fantásticas historias, tan sutiles
que un matiz, una curva o un perfil
bastan para ángeles y monstruos a granel.
Signos han sido, bellas y perfectas,
las inocentes nubes de mis sueños.
Trayéndome terror o beatitud,
abriéndome los cielos u ocultando el sol.
Finalmente en paz con la existencia
la veo venir ahora en su alada lentitud.
Y en mi balcón la espero, sin apremios.
Para ver, por una vez, sólo una blanca nube
AQUÍ Y ALLÁ
Hubo escritor que con tensión de hormiga
junto libros, más que nunca crasamente,
con invisible brújula en la mente:
su cielo tuvo en biblioteca amiga.
No conocí en mi vida la fatiga
para buscar, como él, con una lente
al amigo que vale entre la gente,
muy lejos de rencor y de la intriga.
Si nos devuelven el Paraíso
en orden, lo que -gracia inmerecida-
amamos a lo largo de la vida
sin duda tendrá Dios por compromiso
dar a Borges los libros con la vista
y acoger a mi amigo comunista.
EL HUÉSPED
No me tientes con todos los reinos de la tierra.
Si quieres apurar mi tranco y perderme,
ofréceme una pieza recogida y calma:
sólo puedo sentarme
en una silla y a una mesa.
No me invites a copiosos festines.
Si quieres que sea tu invitado
coge unas manzanas de tu huerto
y comámoslas mientras caminamos.
No me brindes la belleza de mil mozas.
Si quieres hacer gratas mis noches,
déjame a solas con la que me acompaña.
Sólo una vida tengo y ya está ordenada.
MUDANZA
El humo vacuo que se estira, narcisista,
las calles muertas en sus estrechas neblinés;
intrincadas palomas que no aciertan
en el aire de Santiago, azules,
a aletear.
Amor que se sofoca en las acequías
defendiéndose,inventando otro lagar
sanas, lluvias o grietas mal cerradas
quizá un río. Valdivia, bosques, miel
Hurgaron en mi casa los libros y las sillas
cacerola, tus muñecas Verónica al camión
engrosando su lona indiferente,
muda voz que amortaja su dormír.
La misma puerta que golpeaba el cartero.
Vio pasar artefactos, las cajas los papeles
y como llegaban al camión aterido.
lo vimos a través de la habitual ventana.
Otra casa dijiste, y a soñar otra vez
engendrar buenos hijos de inédito sabor.
escuchar los secretos que esconde cada islote
cómo seno incipiente tras la blusa escolar.
Pero todo comienza ese día, no obstante
Con el largo camión alejando su ruido,
con los hombres arqueados transportando
tus mesas con la casa que queda vacilante y herida.
CUANDO LA NOCHE CAE
Junto a quién
entonces
cuando la noche cae
lluviosa y gris
de invierno
por los parques
junto a quién
las trístes prostitutas
se esconden
de la lluvia
y hasta los perros
se preguntan
junto a quién
los mendigos
se deshacen
y los bandidos
y los niños
para recorrer
un parque
junto a quién
cuando aún el sol
nos niega
muestra sombra
solos apenas
cuando
como la noche
la muerte cae
lluviosa y fría
sin poder apartarla
sin tener
junto a quién
entonces
rehusarla
o levantar la vista
hacia Dios
por no estar tan solo
y ver
no más
que la lluvia y el frío
y sobre todo
no hallar
junto a quién
entonces.
EROS
Enemigo de emplazar en el corazón
-ese músculo engreído- aquella vaga cosa
que es el amor
parecióme siempre que hacia adentro
si rojo zumo solo destilaba.
Mucho más atinado, más notorio,
situar en el humilde pene denigrado
la anatomía fuente, generosa
que en otros vasos vierte
su abrupta mercancía.
Henchido, horadador y placentero
Una mustia tristeza, si el amor
no fuese un solo instante
y en el se reflejase
eso sería.
Pero alegre y escapándoseme.
después que aquiétase el barullo.
el manido corazón reclama ser
-y creo- horadador más duradero
Sí FUERAS FRÁGIL
Si fueras frágil
Como la pintura de las casas viejas
Si como una carta aérea
No excedieras mi palma
Si pudiera extrangular
Tu presencia
Viva
O hacer vivir en mí
De nuevo la infancia ya enterrada
Cuando aún tu osamenta
No fraguaba
Si libre al fin por sortilegio
Dueño de todos los caminos
Desligado de horarios e ideales
Lograra rescatar un día
Veinte horas solamente
Dejando el mundo intacto
Las montañas la distancia
La estupefacta mariposa atrapada
El metálico utensilio del orbe
Las uvas el cincel el odio las bacterias
Lo espantoso y lo débil
Pero sin ti
Sin siquiera tu lápida o tu olvido
Sin una huella tuya sin que nadie
Modelase ni por burla tu semblante
Con tu madre sofocada e
en su doncellez furibunda
Definitivamente solo
Así
Antes que yo
Alguien ha estado
Recuperándote en la noche
más fría de tu ausencia
Defendiendo y enterrando la semilla
Con tu sangre
Insuflando en su horma única
el oro transparente
Multiplicándote como un eco
Que se instala en el salón de la memoria
Alfombrada de espejos y de luces
Así alguien ha ido
Atestando las cimas y los valles
Con tus colores
Tiñendo las alas de las mariposas liberadas
Y en las grandes uvas del verano
Tus delicias tan odiadas
Así aunque se arañen todos los adobes
Y se destruyan todos los papeles
Escritos con tu nombre
Por si alguien vuelve a amarte
Con esta misma desesperación
De no perderte.
MIÉRCOLES
Que sería bueno
amarte
mientras se gasta del todo
un abominable martes
-es lo que pensaba.
Y en las escurridizas horas del alba
no sabía cuánto bueno podía ser
amarte
Todavía las delicias
de la luz eran muy vivas.
Pero en esa hora apenas advertida
en qué enmudece la ciudad
y las campanas
cuando solo se reciben cartas familiares
y legumbres de la provincia
me parecía bueno
amarte
y saber oscuramente
que aunque muchas
cosas ocurriera esa tarde
en holgadas oficinas, en fábricas,
en infatigables expedientes en las minas
y más allá del mar y en la calle vecina
en esta misma casa,
del otro lado de la pared
y en está pieza
seguir pensando que bueno es
amarte
REGALO UN RELOJ A RAIMUNDO
Redondo, grandísimo, un ojo gigante
y colgante
lo compro para él
un Dios todavía.
Aquí está el minuto encerrado,
la llave que extrae el soneto
clausura los ritos posibles,
y te mira por la cerradura.
por la cerradura me mira Raimundo
mi hijo gigante y jugante,
que abre para este ángel herido
un minuto de su paraíso.
πre
OBRA:La Estación De Las Flores(1969)
En El Mundo Una Casa, En Mi Casa Una Pieza Con Puertas y Ventanas (1968)
Treinta y Tres(1969)
Lo Visible y Lo Secreto(N1966)
RÍOS√2022
(Fuente: Marcelo Sepúlveda Ríos)
No hay comentarios:
Publicar un comentario