Horda
Horda
Aún no ha amanecido y
afuera hay una seda grave
que virará al balancearse las copas de los fresnos,
sólo para que el ojo entienda el equilibrio
de lo que está ocurriendo
cuando da la impresión de que no pasa nada.
Después, con la gata durmiendo sobre el hule,
la casa detenida en el pulso de las teclas,
hay algo que desafina lejos
como un golpe asestado en el tímpano de otro.
Sin embargo
en la luna menguante que me quedé mirando anoche
a través de la copa medio llena de vino,
no se ve nada que haga prever un desenlace,
cuando los que han perdido todo caigan
sin avisar,
pidan permiso y guarden
una ración de nuestras vísceras
para saciar la hambruna de los niños
de la jauría
Los hijos de la jauría (2020)
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