Mi vida no corrió majestuosa como un río...
Mi vida no corrió majestuosa como un río:
siempre anduvo falta de silencio y sosiego.
¿Y qué soldado tiene un plácido destino?...
Pero hubo minutos, pero hubo segundos:
a un minuto del combate se oye sólo el silencio;
a un segundo del combate la vida se hace más bella.
¡Qué hermosa la hierbecilla se ve en el parapeto!
¡Qué hermosa!... Pero una explosión turba la calma.
...De ti y de mí se apiadaron los obuses y las minas
y el amor fue compañero en nuestra ruta larga.
Hoy, con más razón que nunca, camina a nuestro lado,
hoy, por fin, puede el corazón tranquilizarse.
Estoy serena a tu lado, tan serena como entonces,
en la trinchera... un minuto antes del combate.
1959
incluido en Antología de la poesía soviética (Ediciones Júcar, Madrid, 1974, trad. de Angel González).
(Fuente: Asamblea de palabras)
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