miércoles, 9 de septiembre de 2020

Paulo Liminski (Curitiba, Brasil, 1944 - 1989)



Aquí…

aquí
en esta piedra
se sentó alguien
mirando el mar
el mar
no se detuvo
para ser mirado
fue mar
para todo lo que es lado
 
 
 

La noche…

la noche
gotea una estrella en mi ojo
y pasa
 
 
 
 

Hai

     y es así que nace completo
y, al morir, muere germen,
     el deseo, analfabeto
de saber cómo regirme,
     ah, saber cómo arreglármelas
para que yo sea quien fui,
     y es así que nace perfecto
y, al crecer, disminuye.
 
 
 
 

Curitibas

     Conozco esta ciudad
como la palma de mi pene
     Sé dónde el palacio
sé dónde la fuente queda

     Lo que no sé es de la saudade
la fina flor que fabrica.
     Ser, lo sé. Quién sabe,
esta ciudad mía que tanto significa.
 
 
 
 

Ayer tuve la impresión…

     ayer tuve la impresión
de que dios quería hablar conmigo
     no le presté oídos

     ¿quién soy yo para hablar con dios?
que él cuide de sus asuntos
     yo cuidaré de los míos
 
 


* todos los poemas han sido traducidos del portugués por Renato Sandoval B.
 
 
 
(Fuente: Vallejo & company)

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