CONDENA
A trabajos forzados me condena
mi corazón, del que te di la llave.
No quiero yo tormento que se acabe,
y de acero reclamo mi cadena.
Ni concibe mi mente mayor pena
que libertad sin beso que la trabe,
ni castigo concibe menos grave
que una celda de amor contigo llena.
No creo en más infierno que tu ausencia.
Paraíso sin ti, yo lo rechazo.
Que ningún juez declare mi inocencia,
porque, en este proceso a largo plazo
buscaré solamente la sentencia
a cadena perpetua de tu abrazo.
— Antonio Gala
Nació en Brazatortas, España, el 2 de octubre de 1930
Nota: Recordamos hoy en Hermeneuta al escritor y poeta español Antonio Gala (1930-2023). Cultivó distintos géneros, siempre con un sello propio marcado por la intensidad emocional y la musicalidad del lenguaje. Su poesía suele girar en torno al amor, la pérdida y el deseo, con un lenguaje directo y al mismo tiempo lleno de imágenes. Buen ejemplo es este soneto, donde recurre al vocabulario de la justicia para convertir el amor en una prisión que no desea abandonar. Así, frente a la libertad, prefiere la “cadena perpetua de tu abrazo”. Lo publicó en “Sonetos de La Zubia” (1987).
(Fuente: Hermeneuta, Revista cultural)
No hay comentarios:
Publicar un comentario