Yo, Sin-Margarita
Yo,
Sin-Margarita, nacida a dos millas de aquí. Aquí es zona
desmilitarizada. De hecho, yo, Sin-Margarita, nacida a dos millas de
dondequiera que usted haya estado. Qué anaranjado… sí, señora. Yo,
Sin-Margarita, nacida a dos millas de dondequiera que usted haya estado,
conocido como el meollo de lo humano, que se traduce a nacida a dos
millas de cualquier ombligo florido. Aquí es zona desmilitarizada.
Marco-Margarita. Cualquier vientre es sospechoso. Yo, Sin-Margarita,
nacida a dos millas de cualquier lugar, cualquier sospechoso, cualquier
pétalo abierto, estoy muy conmovida por los recuerdos del mundo. No hay
elección en este asunto. ¿Qué son los recuerdos del mundo? Resulta que
son recuerdos de guerra. ¿Y qué son recuerdos de guerra? Son recuerdos
huérfanos. Los recuerdos huérfanos son como fetos arrojados en botellas.
Coágulos con olor a pescado. Yo, Sin-Margarita, nunca vi las botellas
con fetos con mis propios ojos, pero cuando eres una niña pequeña, lo
que oyes es lo mismo que si lo vieras con tus mismísimos ojos. Aquí es
zona desmilitarizada. Hablamos mucho de sangre. Los fetos cautivan
nuestra imaginación, en particular los fetos huérfanos. Después de todo,
yo misma fui casi un feto huérfano. Por suerte, sobreviví. Yo,
Sin-Margarita, agradezco los recuerdos huérfanos. Soy muy fetal. Soy
puro pétalo. Soy apenas guerra. Ahora, hágame una pregunta difícil. Qué
anaranjado… sí, señora. Es mi hijo.
Don Mee Choi en Hardly War (2016), incluido en Buenos Aires Poetry (Argentina, 11 de abril de 2018).
(Fuente: Asamblea de palabras)

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