miércoles, 2 de septiembre de 2020
Washington Benavides (Uruguay, 1930 - 2017)
De qué novedad o reiteración de lo diario
De lo que pisan tus pisadas
De tus pies desnudos en la claridad
Del agua del Iporá sobre arenas
Dignas de escribir en ellas con algas
Y mojarras de plata escapadas
De un panel constructivista de Don Joaquín Torres García.
Escribir en ellas lo que no pudo Shelley
Lo que no dijo Gerard de Nerval
En la Rue de La Vielle Lanterne
Colgado como un pobre bufón
En las manos delicadas de niñas de
tapices de Goya y sus peleles
Lo que no alcanzó, el desdichado Edgar Allan Poe
Después de escribir The Raven
o la Caída de la Casa Usher
lo que escribieran Keats o Isidore Ducasse
antes que la Inevitable los cegara
a los 24 años
Lo que escribiría Byron
Debatiéndose contra la fiebre en Misolonghi
Lo que nos dejara testamentariamente
Julio Herrera
Viendo su corazón partido
Y su cabeza envejecida y su amor
Imperecedero por Julieta
Basta!
Déjenme jugar mi Rayuela
Ayúdenme por mi Pata Coja
Sosténganme
Junto a Nené y Pablo infatigables!
Quiero escribir y no es que me salga espuma Vallejo torvo y grande
Quiero escribir lo que te falte Amigo
Quiero extender mi manto a tus flaquezas
Quiero ofrecerte lo que no tengo a mano o a la pata coja
Pero te ofrezco mi corazón aunque esté sostenido
Por marcapasos y por cuidados
Ineludibles
Ayer corría por el baldío de mi barrio
Tras la embarrada pelota
Ayer miraba en el espejo mi bozo azul
Ayer descubría una muchacha
Para salvar con nota la escuela de la vida…
Hoy soy lo que soy. Un viejo trovador
Que no se rinde…
(Fuente: Life vest under your seat)
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