UN POEMA DE LA CASA EN EL MARJAL
TODOS LOS SANTOS
Incluso ahora este paisaje está en formación.
Las colinas se oscurecen. Los bueyes
duermen bajo su yugo azul,
los campos se han
recogido, las gavillas
atado equitativamente y apilado en la cuneta
entre quinquefolios, mientras sale la luna dentada:
esta es la aridez
de la cosecha o de la peste.
Y la esposa que se asoma a la ventana
con la mano extendida, como en pago,
y las semillas
nítidas, doradas, diciendo:
Ven aquí
ven aquí, pequeñuela
y el alma que sale arrastrándose del árbol.
Louise Glück
Primogénita – La casa en el marjal
Traducción de Andrés Catalán
Visor
(Fuente: Papeles de Pablo Müller)

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